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Las cifras secretas del exterminio

Una foto de la estación de Treblinka en 1943.jpg

La estación ferroviaria del poblado de Treblinka. Los trenes con deportados destinados a Treblinka II eran detenidos y divididos allí antes de ser conducidos por el ramal hacia el centro de exterminio. (Foto: Żydowski Instytut Historyczny, reproducida por POLIN Museum).

El 11 de enero de 1943, mientras la batalla de Stalingrado seguía absorbiendo hombres y material en el frente oriental, desde Lublin se transmitió un radiotelegrama de apenas unas líneas. No informaba de una batalla ni solicitaba refuerzos. Bajo cuatro iniciales y una suma final, se registraba el saldo de la Operación Reinhard hasta el cierre de 1942.

Desde el verano anterior, las SS y la policía alemana habían convertido Bełżec, Sobibór y Treblinka en los principales centros de asesinato de la Operación Reinhard. Lublin-Majdanek, que desempeñaba funciones distintas dentro del sistema de campos, también figuraba en la contabilidad interna de la operación.

El mensaje, enviado de Lublin a Cracovia, fue interceptado y descifrado por la inteligencia británica. No hay constancia de que sus analistas identificaran entonces el significado de las cuatro iniciales ni comprendieran el alcance completo de las cifras. El documento permaneció archivado entre los mensajes de la policía alemana.

Estaba dirigido al SS-Obersturmbannführer Franz Heim y lo firmaba Hermann Höfle, uno de los responsables de coordinar las deportaciones de la Operación Reinhard. En su lenguaje administrativo, los deportados aparecían simplemente como “llegadas”:

13/15 OLQ de OMQ                              1005                                      83  234  250

¡Secreto de Estado!

Al comandante de la Policía de Seguridad, a la atención del SS-Obersturmbannführer Heim, Cracovia.

Asunto: informe quincenal de la operación REINHART.

Referencia: radiotelegrama de esa jefatura.

Llegadas registradas hasta el 31 de diciembre de 1942:

 

L 12,761

B 0

S 515

T 10,335

Total 23,611

Situación al 31 de diciembre de 1942:

L 24,733;

B 434,508;

S 101,370;

T 71,355

juntos 1,274,166

Jefe de las SS y de la Policía de Lublin

Höfle

SS-Sturmbannführer

Las iniciales L, B, S y T correspondían a Lublin-Majdanek, Bełżec, Sobibór y Treblinka. En el descifrado británico, la cifra acumulada de Treblinka aparece como 71 355. Sin embargo, el total consignado por el propio remitente solo es correcto si se lee 713,555.

 

Lublin-Majdanek no cumplía exactamente la misma función que los tres centros de exterminio. En Bełżec, Sobibór y Treblinka, casi todos los deportados incluidos en esas cifras fueron asesinados poco después de su llegada.

Si deseas saber más, consulta The National Archives, documento “The Höfle Telegram”, y el estudio A New Document on the Deportation and Murder of Jews during “Einsatz Reinhardt” 1942 [Un nuevo documento sobre la deportación y el asesinato de judíos durante la Operación Reinhard de 1942], de Peter Witte y Stephen Tyas, publicado en la revista Holocaust and Genocide Studies, vinculada al United States Holocaust Memorial Museum y editada en cooperación con Oxford University Press.

 

Jechiel “Chil” Rajchman había llegado a Treblinka II el 19 de octubre de 1942, dentro del periodo resumido por el radiotelegrama. Nacido en Łódź en 1914, tenía veintiocho años. Evitó la muerte inmediata al presentarse como barbero y después fue obligado a clasificar los bienes robados, transportar cadáveres y extraer dientes de oro.

 

Su recuerdo conserva lo que el balance administrativo omitía: la disminución de los transportes durante diciembre, su reanudación en enero y las condiciones en que los recién llegados eran conducidos hacia las cámaras de gas:

En diciembre, los transportes se hicieron menos frecuentes. Algunos de los alemanes estaban de permiso. Mathias se había marchado incluso antes y no regresó hasta después del Año Nuevo de 1943. Cuando volvió, tenía mucho peor aspecto que antes. Al parecer, se sentía mejor en Treblinka que en casa. El aire de Treblinka le sentaba bien. Durante los dos días de Navidad no hubo transporte alguno.

Los transportes comenzaron a llegar de nuevo con regularidad alrededor del 10 de enero. Fue un día muy difícil. Aquel día llegaron nuevos transportes. Al mismo tiempo, llegó hasta nosotros, procedente del Campo 1, un “huésped”: el Obersturmführer Franz, apodado “Lyalk’e” (“Muñeca”). Con él llegó su perro Barry, tan tristemente célebre como su amo.

Una vez reanudado el trabajo, los alemanes comenzaron a aplicar nuevos métodos.

Alrededor del 10 de enero empezaron a llegar transportes de las regiones fronterizas orientales de Polonia, de Białystok, Grodno y las zonas circundantes. Era un invierno duro, con temperaturas bajo cero. Entonces los sádicos idearon una nueva forma de diversión. A veinte grados bajo cero mantenían a la intemperie filas de mujeres jóvenes desnudas, sin permitirles entrar en las cámaras de gas. Una vez asfixiados los hombres y las mujeres mayores, las filas de mujeres jóvenes, medio congeladas, permanecían descalzas sobre la nieve y el hielo, temblando, llorando, aferrándose unas a otras y suplicando en vano que por fin les permitieran entrar en aquel “calor” donde las esperaba la muerte.

Los ucranianos y los alemanes contemplaban con placer y burla el dolor de aquellos cuerpos jóvenes, bromeando y riendo, hasta que por fin les permitían, “misericordiosamente”, entrar en los “baños”. Escenas semejantes se repitieron durante los días siguientes y continuaron a lo largo de todo el invierno.

Vale la pena mencionar que durante el invierno la extracción de dientes se volvió mucho más difícil. Ya fuera porque los cadáveres se congelaban al abrirse las puertas o porque las víctimas se congelaban camino de las cámaras de gas, abrirles las bocas fuertemente cerradas nos resultaba endiabladamente difícil. Cuanto más forcejeábamos, más nos tiraban al suelo y nos golpeaban los asesinos.

En general, incluso en verano, durante el trayecto final por el Schlauch, las víctimas trataban de llegar a las cámaras de gas tan deprisa como podían. Las cámaras de gas ofrecían protección contra los golpes y la gente quería que todo terminara lo antes posible.

El Schlauch —“tubo” en alemán— era el corredor cercado que conducía a las víctimas hacia las cámaras de gas.

Si deseas saber más, lee The Last Jew of Treblinka [El último judío de Treblinka], de Chil Rajchman.

El radiotelegrama de Höfle y el relato de Rajchman registran el mismo sistema desde posiciones opuestas. En el primero, las personas desaparecen detrás de iniciales, columnas y totales. En el segundo reaparecen el frío, los golpes y la espera ante las cámaras de gas.

El 11 de enero de 1943, la Operación Reinhard quedó resumida en una transmisión secreta. Rajchman dejó constancia de aquello que la contabilidad no podía contener. Entre ambos documentos queda expuesta la distancia entre la administración del exterminio y la experiencia de quienes fueron sometidos a él.

Fragmento del descifrado británico GPDD

Fragmento del descifrado británico GPDD 355a. El radiotelegrama 13/15, transmitido desde Lublin a Cracovia el 11 de enero de 1943, registra las llegadas quincenales y el balance acumulado de la Operación Reinhard hasta el 31 de diciembre de 1942. (The National Archives, HW 16/23).

Jechiel “Chil” Rajchman, a la izquierda, junto a su hermano Moniek después de la guerra..p

Jechiel “Chil” Rajchman, a la izquierda, junto a su hermano Moniek después de la guerra. De sus cinco hermanos, Moniek fue el único que también sobrevivió al Holocausto. (Foto reproducida en The Last Jew of Treblinka: A Memoir, vía Museo de Treblinka).

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