Las fuerzas estadounidenses invaden Attu

El destructor USS Pruitt y lanchas de desembarco del USS Heywood avanzan hacia la Bahía Masacre, en Attu, islas Aleutianas, territorio de Alaska, Estados Unidos, el 11 de mayo de 1943.
En mayo de 1942, los japoneses habían ocupado las islas Aleutianas, la larga cadena de islas remotas que se extiende hacia el occidente a través del Pacífico norte desde Alaska. Sus desembarcos no encontraron oposición; la isla de Attu estaba ocupada por indios aleutianos y por dos maestros estadounidenses. Las islas tenían poco valor estratégico, estando casi tan aisladas como ningún otro lugar. Pero era territorio de los Estados Unidos.
En una campaña corta en mayo de 1943, el ejército de los Estados Unidos intentó retomar la isla de Attu. La campaña tendría mucho en común con otras campañas en el Pacífico. El terreno era desconocido—no había mapas del interior disponibles—. El clima era hostil —en este caso extremadamente frío y húmedo—, por lo que las tropas estaban mal preparadas. Y los japoneses estaban dispuestos a luchar hasta la muerte para defender trozos de tierra que no tenían valor alguno.
El mayor William. S. Jones estaba entre las primeras olas que llegaron a tierra:
Era temprano en la mañana del 11 de mayo de 1943 cuando yo, junto con mis compañeros de la Séptima División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos, salimos de nuestros barcos de tropas hacia nuestro destino: la playa de la Bahía Masacre en la isla de Attu. Teníamos que atacar la playa a las 8:40 AM, pero nos retrasamos por una densa niebla que cubrió la zona.
En aquel entonces, el radar apenas estaba en su infancia y pocos barcos lo tenían, lo que hacía casi imposible localizar la playa. Después de circular durante horas en la zona en nuestros botes Higgins, el oficial de control de la Armada finalmente encontró una pequeña fragata con radar básico, capaz de determinar la dirección de la playa. Las instrucciones fueron debidamente señaladas al oficial de control, quien indicó a la fuerza de desembarco el camino a la playa y allí fuimos.
Una lancha de desembarco Higgins mide aproximadamente 30 pies de eslora, en la que los timoneles navegan desde la popa. Una vez que el oficial de control da la señal para proceder a la playa, el timonel empuja el acelerador hacia adelante y la playa se aproxima a gran velocidad.
Aproximadamente en el centro de la Bahía Masacre de la Isla Attu, en Alaska, hay una gran formación rocosa que es aproximadamente del tamaño de dos automóviles convencionales, sobresaliendo por encima del agua unos cinco o seis pies. La niebla era muy densa ese día. A unos ocho pies a la izquierda de nuestro oficio, había otra lancha de desembarco que se estrelló contra la roca mientras nosotros pasábamos rápidamente a su lado. En la niebla, el timonel soltó la rampa frontal de su bote tras golpear la roca y el bote se desplazó hacia atrás. La inercia había obligado a salir de la nave a varios de los soldados que estaban parados adelante —nuestras primeras víctimas de la Batalla de Attu—.
Si deseas leer el testimonio del mayor William S. Jones, visita el American Veterans Center [Centro de Veteranos estadounidenses].
La siguiente película presenta imágenes del asalto anfibio en Attu y de otras historias y muestra también el hundimiento de un submarino alemán y el final de la campaña en Túnez, en el norte de África.
También está disponible el documental a color de 43 minutos de la Campaña de las Aleutianas, dirigido por John Huston:

Attu, una de las islas Aleutianas. Soldados lanzan proyectiles de mortero desde una trinchera en una colina, en una posición japonesa.









