En el otoño de 1940, criptógrafos del gobierno de los Estados Unidos habían descifrado algunos de los sistemas en clave de más alto nivel de la Oficina de Asuntos Exteriores japonés. De manera rutinaria se inició la intercepción, decodificación y traducción de los mensajes diplomáticos secretos japoneses que eran enviados alrededor del mundo. La información de los Estados Unidos derivada de esta fuente, denominada MAGIC, era altamente clasificada y extremadamente bien resguardada. Sólo unos pocos funcionarios del más alto nivel de los Estados Unidos tenían acceso a ella.

 

Incluidos en MAGIC se encontraban comunicaciones entre el Ministerio de Asuntos Exteriores en Tokio y el embajador japonés en Washington, D.C. La inteligencia adquirida por los Estados Unidos a partir de estos mensajes particulares llegó a ser especialmente importante durante las "conversaciones" entre el Secretario de Estado de Estados Unidos, el Sr. Cordell Hull, y el embajador de Japón, el almirante Kichisaburo Nomura. Iniciando en febrero de 1941 y continuando hasta que las fuerzas militares de Japón atacaron Pearl Harbor, estas conversaciones acontecieron en secreto por acuerdo entre las dos partes. Su objetivo era mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Japón que rápidamente se deterioraban. Celebradas en Washington, estas pláticas se llevaron a cabo por lo general en el apartamento del Sr. Hull o, mediante acceso secreto, en la Casa Blanca con el presidente mismo. Las memorias de estas conversaciones del Secretario Hull aparecen en la historia oficial del Departamento de Estado de los Estados Unidos de ese período, publicadas en 1943.

 

El 15 de febrero de 1941, el Ministro de Asuntos Exteriores japonés, Yōsuke Matsuoka, envió el siguiente comunicado a sus diplomáticos en Washington:

Se tensan las relaciones entre Japón y Estados Unidos

El Ministro de Asuntos Exteriores del Imperio Japonés de Su Majestad está bastante sorprendido de conocer una actitud de preocupación indebida por parte del Secretario Principal de Asuntos Exteriores de Su Majestad Británica, que es, sin duda, con base en la información emananda de la Embajada británica en Tokio y otras fuentes. Por supuesto, no hay manera de determinar qué tipo de información ha estado recibiendo el gobierno británico, pero el Ministro de Asuntos Exteriores desea aprovechar esta oportunidad para indicar que, hasta donde puede verse, no hay terreno para creer estos informes alarmantes en la situación en el Este de Asia. En más de una ocasión, el Ministro de Asuntos Exteriores explicó al embajador británico en Tokio e incluso al público en general, que uno de los propósitos principales del Pacto Tripartito es limitar la esfera de la guerra europea mediante la prevención que otras naciones que no se encuentran en hostilidades en la actualidad entren en la guerra y también para traer su finalización tan pronto como sea posible. El gobierno japonés no ha encontrado hasta el momento motivo alguno u ocasión de alterar este propósito declarado que constituye una base fundamental de su política. El gobierno británico puede estar seguro en este punto.

 

Sin embargo, el Ministro de Asuntos Exteriores siente que debe ser franco al decir que no puede evitar considerar una cierta cantidad de ansiedad, si no temores, en cuanto a los movimientos de los gobiernos británico y estadounidense en su intento de acelerar y ampliar los preparativos bélicos con miras a satisfacer supuestas contingencias en el Pacífico y los mares del sur. Informes de prensa sobre estos movimientos procedentes de fuentes estadounidenses y en otros lugares, están causando crecientes temores en Japón, con la consecuencia de que en algunos sectores se afirma que Japón no debe perder tiempo en tomar medidas para enfrentar la peor eventualidad en estas regiones.

 

La preocupación que se siente es bastante natural en vista de estos informes alarmantes. Si tan sólo el gobierno estadounidense pudiera ser persuadido para restringir sus actividades en este respecto al Hemisferio Occidental, prudentemente evitando causar ansiedad innecesaria en la mente de los japoneses, de hecho la situación pudiera ser mitigada en gran parte.

Sin embargo, ese mismo día, el comunicado número 73 del Ministerio de Asuntos Exteriores, da cuenta de cómo los japoneses se preparaban para posibles acciones en el Pacifico del Sur mediante el envío de instrucciones a sus embajadores en Estados Unidos y Canadá sobre la recolección de información e inteligencia de movimientos navales y militares de estas naciones:

Adolf Hitler, el Ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Yosuke Matsuoka (al centro), y el embajador japonés en Berlín, Hiroshi Oshima, saludan desde el balcón de la Cancillería de Hitler, en 1941.

El embajador de Japón en los Estados Unidos, el Almirante de la Marina Kichisaburo Nomura, sentado con el Secretario de Estado de los Estados Unidos, el señor Cordell Hull, en Washington, D.C. en febrero de 1941.

De: Tokio (Matuoka)

Para: Washington (Koshi)

15 de febrero de 1941

(J17-K6)

#073

Re: mi #43

 

La información que deseamos particularmente en lo que respecta a la inteligencia abarcando a los Estados Unidos y Canadá, es la siguiente:

 

1. El fortalecimiento o complemento de preparaciones militares en la costa del Pacífico y la zona de Hawaii; cantidad y tipo de víveres y suministros; modificaciones en los puertos aéreos (también note cuidadosamente el tráfico naviero).

 

2. Movimientos de buques y aviones (sobre todo de los grandes bombarderos y aviones anfibios).

 

3. Si buques mercantes están siendo requisados o no por el gobierno (también notar cualquier desviación de horarios regulares) y si cualquier remodelación se está haciendo en ellos.

 

4. Llamada de personal del ejército y de la marina, su entrenamiento, (perspectiva de maniobras) y movimientos.

 

5. Palabras y actos del personal del ejército y marina de menor importancia.

 

6. Panorama del reclutamiento de hombres desde el punto de vista de raza. En particular, si los negros se están reclutando y, si es así, en qué condiciones.

 

7. El personal que esta graduándose e inscribiéndose en las escuelas del ejército, la marina y de servicios de aviación.

 

8. Si tropas están siendo enviadas al Pacífico Sur por los medios de transporte o no; y si hay tales casos, proporcionar descripción.

 

9. Perspectivas del desarrollo en la expansión de armas y la puesta en marcha de producción; la capacidad en la producción de aviones; aumento en las filas de trabajadores.

 

10. Perspectivas generales sobre Alaska y las islas Aleutianas, con especial énfasis en elementos que impliquen movimientos de aviones y envío de los suministros militares a esas localidades.

 

11. Panorama del establecimiento de defensas estadounidenses.

 

12. Contactos (incluidas conexiones aéreas) con Centro y Sudamérica y el área de Pacifico del Sur. También perspectiva del envío de suministros militares a esas áreas.

 

Por favor, envíe copias de este mensaje como una "Instrucción del Ministro" a Nueva York, San Francisco, Los Ángeles, Seattle, Portland (Chicago o Nueva Orleans?) Vancouver, Ottawa y Honolulu. También a la Ciudad de México y Panamá como material de referencia.

Si deseas saber más, lee “The MAGIC background of Pearl Harbor, Volume 1”, del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

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