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Entre la diplomacia y la sospecha

El secretario de Estado Cordell Hull conversa con Kichisaburō Nomura, nuevo embajador de Japón en Estados Unidos, en Washington, en febrero de 1941. Nomura presentó sus credenciales a Franklin D. Roosevelt el 14 de febrero y al día siguiente informó a Tokio sobre la conversación mantenida en la Casa Blanca. (Underwood Archives/Getty Images).

A mediados de febrero de 1941, las relaciones entre Japón y Estados Unidos llevaban tiempo deteriorándose. Japón continuaba la guerra en China, había desplegado tropas en el norte de la Indochina francesa y desde septiembre estaba unido a Alemania e Italia por el Pacto Tripartito. Washington, mientras aumentaba su ayuda a China, había comenzado a restringir la exportación de determinados materiales estratégicos y observaba con creciente preocupación cualquier nuevo movimiento japonés hacia el sur.

La desconfianza ya tenía consecuencias concretas. El 30 de enero, el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Yōsuke Matsuoka, había ordenado reducir por el momento el énfasis en la propaganda en Estados Unidos y reforzar, en cambio, el trabajo de inteligencia. Una instrucción complementaria definía con claridad el objetivo: determinar la fuerza total de Estados Unidos desde tres grandes perspectivas —política, económica y militar— y reorganizar la red encargada de recopilar esa información.

Al mismo tiempo, todavía quedaba margen para la diplomacia. Kichisaburō Nomura, almirante y nuevo embajador de Japón en Washington, presentó sus credenciales a Franklin D. Roosevelt el 14 de febrero. Durante el encuentro, el presidente estadounidense habló abiertamente del deterioro de las relaciones y del peligro de que un nuevo incidente agravara la situación. Nomura respondió que su intención era impedir una ruptura.

Al día siguiente, los mensajes cruzaron el Pacífico en ambos sentidos. Desde Washington, Nomura informó a Tokio sobre su conversación con Roosevelt. Desde Tokio, Matsuoka envió instrucciones mucho más concretas sobre la información que las representaciones japonesas debían reunir en Estados Unidos y Canadá. La diplomacia seguía abierta, pero avanzaba acompañada por una recopilación de inteligencia cada vez más minuciosa.

Nomura consignó por escrito aquella conversación en un informe enviado a Tokio el 15 de febrero. Allí quedaron registradas tanto las preocupaciones de Roosevelt como la respuesta del propio embajador:

De: Washington (Nomura)

Para: Tokio

15 de febrero de 1941

N.º 85

El día 14 al mediodía presenté al presidente Roosevelt mis cartas credenciales y, al mismo tiempo, el documento de cese del exembajador Horinouchi. En mis mensajes separados n.º 86 y 87 describo mis propias declaraciones formales durante la ceremonia de presentación, junto con las respuestas formales del Presidente.

El secretario Hull estuvo sentado con nosotros durante la ceremonia y el Presidente se mostró muy atento. Hablamos de diversos asuntos, en el curso de los cuales se refirió a la situación en Estados Unidos de la siguiente manera:

“En la actualidad, las relaciones entre Japón y Estados Unidos siguen un camino de deterioro gradual. Los incidentes en China ya suman más de un centenar y las dificultades entre Japón y Estados Unidos están agitando a la opinión pública estadounidense. Además, los periódicos de ambos países publican indiscriminadamente artículos provocadores. Es algo que debe preocuparnos. El secretario Hull y yo estamos tratando de calmar a la opinión pública, pero usted recordará el caso del hundimiento del *Maine*, hace ya mucho tiempo, y hace apenas cuatro años ocurrió el incidente del *Panay*. Estoy sumamente preocupado porque temo que, a causa de algún incidente imprevisto, pueda ocurrir lo peor. Japón está penetrando cada vez más hacia el sur, hacia la isla de Hainan, las islas Spratly, la Indochina francesa y Tailandia. Ahora bien, usted sabe que, en vista del Pacto Tripartito, Japón no tiene libertad para actuar de manera independiente. Temo que Alemania e Italia vayan a ejercer presión sobre ustedes”.

En respuesta dije:

“Bueno, es mi intención hacer todo cuanto esté a mi alcance para impedir una ruptura de las relaciones entre Japón y Estados Unidos. Mi opinión personal es que Japón y Estados Unidos no deberían enfrentarse entre sí; antes bien, cuando llegue el momento, ambos países deberían asumir la grave misión de hacer posible la paz mundial”.

El Presidente respondió:

“Estoy totalmente de acuerdo con usted y haré cuanto esté a mi alcance para mejorar las relaciones entre Japón y Estados Unidos; siempre que sea necesario, en cualquier momento, estaré encantado de reunirme con usted”.

Si deseas saber más, lee The “MAGIC” Background of Pearl Harbor, Volume I [El trasfondo de “MAGIC” de Pearl Harbor, volumen I], publicado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. El mensaje de Nomura se reproduce en el Apéndice I, documento n.º 1.

 

En sentido contrario, Yōsuke Matsuoka remitió ese mismo día una instrucción sobre el trabajo de inteligencia que debía realizarse en Estados Unidos y Canadá. El documento descendía desde la situación general hasta detalles concretos sobre fuerzas, instalaciones, producción y movimientos militares:

De: Tokio (Matsuoka)

Para: Washington (Koshi)

15 de febrero de 1941

N.º 073

2 partes, completo

En relación con mi n.º 43.

La información que deseamos especialmente en materia de inteligencia relativa a Estados Unidos y Canadá es la siguiente:

1. Refuerzo o ampliación de los preparativos militares en la costa del Pacífico y en la zona de Hawái; cantidad y tipo de existencias y suministros; modificaciones en los aeródromos —anotar también cuidadosamente el tráfico de los Clipper—.

2. Movimientos de buques y aviones, en particular de los grandes bombarderos y los hidroaviones.

3. Si el gobierno está requisando o no buques mercantes —anotar también cualquier desviación de los horarios regulares— y si se está realizando alguna modificación en ellos.

4. Llamamiento a filas de personal del Ejército y la Marina, su adiestramiento, (perspectivas sobre maniobras) y movimientos.

5. Palabras y actos del personal subalterno del Ejército y la Marina.

6. Perspectivas del reclutamiento obligatorio de hombres desde el punto de vista racial. En particular, si se está reclutando a hombres negros y, de ser así, en qué condiciones.

7. Personal que se gradúa e ingresa en las escuelas del Ejército, la Marina y los servicios de aviación.

8. Si se están enviando tropas al Pacífico Sur mediante transportes; si se dan casos de este tipo, proporcionar una descripción.

9. Perspectivas sobre el desarrollo de la expansión del armamento y la organización de la producción; capacidad de producción de aviones; aumento de la fuerza laboral.

10. Panorama general de Alaska y las islas Aleutianas, con especial atención a todo lo relacionado con movimientos de aviones y envíos de suministros militares a esas localidades.

11. Panorama del dispositivo defensivo de Estados Unidos.

12. Contactos —incluidas las conexiones aéreas— con Centroamérica, Sudamérica y la zona del Pacífico Sur. Asimismo, perspectivas sobre los envíos de suministros militares a esas regiones.

Por favor, remita copias de este mensaje como una “Instrucción del Ministro” a Nueva York, San Francisco, Los Ángeles, Seattle, Portland (¿Chicago o Nueva Orleans?), Vancouver, Ottawa y Honolulu. También a Ciudad de México y Panamá como material de referencia.

Si deseas saber más, lee The “MAGIC” Background of Pearl Harbor, Volume I [El trasfondo de “MAGIC” de Pearl Harbor, volumen I], publicado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. El mensaje n.º 073 se reproduce en el Apéndice I, documento n.º 131.

 

La instrucción general tuvo además un seguimiento específico para Honolulu. Ese mismo 15 de febrero, Matsuoka ordenó a la representación allí concentrarse en los dos primeros apartados: los preparativos militares en la costa del Pacífico y Hawái, y los movimientos de buques y aeronaves.

 

La incertidumbre también regresaba en sentido contrario. Desde Honolulu, Okuda remitió a Tokio una información recibida el día anterior. Antes de transmitir el primer punto, dejó por escrito que le resultaba difícil retransmitirlo:

De: Honolulu (Okuda)

Para: Tokio (ministro de Asuntos Exteriores)

15 de febrero de 1941

N.º 027

Distribución del jefe de la oficina.

Al jefe de la Quinta Rama, Sección 3.ª, del Estado Mayor, y al capitán Ogawa:

WOTUTO solicitó el día 14 que se les remitiera la información indicada a continuación. Me resulta difícil retransmitir la información contenida en el apartado 1, pero lo hago de todos modos.

1. Los indicios parecen señalar que Estados Unidos ha decidido declarar la guerra a Japón dentro de las próximas tres semanas.

2. Se dispondrá de información definitiva con veinticuatro horas de antelación a dicha declaración por parte de Estados Unidos.

3. Estados Unidos planea cortar las rutas comerciales japonesas hacia Sudamérica.

Si deseas saber más, lee The “MAGIC” Background of Pearl Harbor, Volume I, [El trasfondo de “MAGIC” de Pearl Harbor, volumen I], publicado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. El mensaje de Honolulu se reproduce en el Apéndice I, documento n.º 7.

 

Ese mensaje no demuestra que el gobierno estadounidense hubiese decidido declarar la guerra a Japón. Okuda retransmitía una información recibida por su oficina y él mismo dejó constancia de la dificultad que le planteaba el primer punto. Su valor documental está en conservar la información —y la incertidumbre— que circulaban por aquel canal japonés.

 

El 15 de febrero de 1941, la diplomacia todavía ocupaba un lugar real. Nomura informaba a Tokio que haría cuanto estuviera a su alcance para impedir una ruptura y Roosevelt afirmaba que también haría lo posible por mejorar las relaciones. En paralelo, Matsuoka pedía una observación detallada de fuerzas, movimientos y defensas estadounidenses, mientras desde Honolulu llegaba una advertencia que el propio remitente transmitía con reservas.

 

Japón y Estados Unidos aún no estaban en guerra. Los canales diplomáticos seguían abiertos, pero los mensajes del 15 de febrero muestran cuánto terreno había ganado ya la desconfianza.

Informe enviado por Kichisaburō Nomura desde Washington a Tokio el 15 de febrero de 1941.p

Informe enviado por Kichisaburō Nomura desde Washington a Tokio el 15 de febrero de 1941, después de presentar sus credenciales a Franklin D. Roosevelt el día anterior. El mensaje conserva la preocupación expresada por Roosevelt ante el deterioro de las relaciones y la declaración de Nomura de que intentaría impedir una ruptura. Reproducido en The “MAGIC” Background of Pearl Harbor, volumen I, Apéndice I, documento n.º 1. (Department of Defense / Naval History and Heritage Command).

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