Una nueva etapa en la industrialización de la “Solución Final” se inició el 17 de marzo de 1942 con la apertura del campo de exterminio de Bełżec. Los restos de Polonia, después de que los alemanes habían anexado la parte oeste, ahora se denominaban el área General del Gobierno. Dentro de esta zona se encontraban unos dos millones de judíos.

 

Originalmente los nazis habían pensado que podrían crear una reserva masiva para los judíos en esta zona, posiblemente como un preludio para deportarles a alguna isla extranjera –quizá Madagascar-. Pero, en algún momento de 1941, se llegó la decisión que sería más expedito simplemente exterminarlos a todos. Bełżec se convirtió en el primero de tres campos para poner esta decisión en práctica. A diferencia de otros campos de concentración, como Auschwitz, que tenía un componente de mano de obra esclava, la gente que era enviada a Bełżec, Treblinka y Sobibor simplemente era asesinada. Esto se conoció como la ‘Operación Reinhard’.

 

Bełżec marcó una nueva etapa del exterminio en masa más allá de lo que ocurría en Chelmno, que acababa de comenzar operaciones matando gente en camiones de gas, ya que ahora los asesinatos se llevarían a cabo en “cámaras de gas”. Hubo un cambio de ritmo en la cantidad de personas muertas. El gas que se utilizaba era simplemente el humo del escape de un motor de combustión. Es probable que al principio se haya utilizado un motor diésel ruso, aunque más tarde se determinó que un motor de gasolina era más “eficiente”.

 

Se efectuaban los mismos engaños de siempre. A aquellos que llegaban en camiones de ganado se les decía que estaban en un campamento de tránsito, desde donde serían enviados a campos de trabajo. Sólo necesitaban ducharse primero.

 

Sólo fue necesario un personal de alrededor de 450 alemanes para ejecutar la Operación Reinhard, muchos de ellos operarios experimentados del programa de eutanasia T4, que había acabado con los minusválidos y enfermos mentales en la propia Alemania; uno de esos operadores era el hombre de la SS, Karl Alfred Schluch, quien estuvo involucrado desde el principio:

Se inicia la exterminación masiva en Bełżec

Una pareja de gitanos en el campo de exterminio de Bełżec.

La descarga de los vagones era llevada a cabo por un comando de trabajo judío, encabezado por un Capo. De dos a tres miembros del personal del campamento alemán lo supervisaban. Era uno de mis deberes supervisar aquí. Después de la descarga, aquellos judíos capaces de caminar tenían que hacer su camino hacia el sitio de reunión. Durante la descarga, se les decía a los judíos que habían llegado para el reasentamiento, pero que primero tenían que ser bañados y desinfectados. El discurso era dado por Wirth y también por su intérprete, un Capo judío. Inmediatamente después de esto, los judíos eran llevados a las chozas para desvestirse. En una choza los hombres tenían que desnudarse y en la otra las mujeres y los niños. Después de haberse desvestido, los judíos, los hombres siendo separados de las mujeres y niños, eran conducidos a través del túnel. No puedo recordar con certeza quién supervisaba las chozas para desvestirse... Puesto que nunca estaba de servicio allí, no puedo proporcionar los detalles precisos sobre el proceso de desnudamiento. Parece que sólo recuerdo que en la cabaña para desnudarse, algunos artículos de vestir tenían que dejarse en un lugar, otros en otro y, en un tercer lugar, se tenían que entregar los objetos de valor...

 

Mi ubicación en el túnel estaba en las inmediaciones de la cabaña donde se desnudaban. Wirth me había colocado allí porque pensaba que yo era capaz de tener un efecto calmante en los judíos. Después de que los judíos salían de la cabaña los dirigía a la cámara de gas. Creo que facilitaba el camino para los judíos porque debieron haber estado convencidos, por mis palabras o gestos, que realmente iban a ser duchados. Después de que los judíos habían entrado las cámaras de gas, las puertas se aseguraban por el mismo Hackenholt o por los ucranianos asignados a él. Acto seguido, Hackenholt encendía el motor con el cual se llevaba a cabo el gaseado. Después de 5-7 minutos -y simplemente estimo este intervalo de tiempo- alguien miraba a través de una mirilla en la cámara de gas, a fin de determinar si la muerte había llegado para todos ellos. Sólo entonces se abrían las puertas exteriores y las cámaras de gas eran ventiladas. ¿Quién hacía la comprobación, es decir, quién miraba a través de la mirilla? No puedo decirlo más con toda certeza… En mi opinión, probablemente todo el mundo tuvo la oportunidad de observar a través de la mirilla. Después de que las cámaras de gas habían sido ventiladas, un comando de judíos de trabajo, encabezado por un Capo, llegaba y eliminaba los cadáveres.

Si deseas leer la declaración completa, visita Proyecto Nizkor.

 

El proceso era muy eficiente. Casi nadie sobrevivió al entrar en estos campamentos: los trabajadores judíos que se ocupaban de los cuerpos eran rotados en grupos -y cada grupo fue seleccionado para ser asesinado en algún momento-. De entre 430,000 y 500,000 víctimas, sólo hubo dos sobrevivientes.

El Sonderkommando"de Bełżec (prisioneros empleados por la SS como peones). Obsérvese como el guardia en el fondo aparece muy sonriente.

El personal de las SS del campo de exterminio de Belzec, en 1942. De izquierda a derecha: Heinrich Barbl, Artur Dachsel, Lorenz Hackenholt, Ernst Zierke, Karl Gringers. A la izquierda (uniformado) Friedrich Tauscher y Karl Alfred Schluch (segundo).

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