La burocracia del exterminio en Wannsee

Reinhard Heydrich, jefe de la Policía de Seguridad y del SD. Retrato de 1940. Dos años después encabezó la reunión de Wannsee del 20 de enero de 1942. (U.S. National Archives and Records Administration).
A comienzos de 1942, el asesinato de los judíos europeos ya no pertenecía únicamente al terreno de las amenazas o de los proyectos. Desde la invasión de la Unión Soviética, unidades de las SS y de la policía participaban en fusilamientos masivos en los territorios ocupados. Las deportaciones desde el Reich habían comenzado meses antes y, en el Este, la persecución avanzaba hacia formas cada vez más sistemáticas de asesinato.
Ese proceso no dependía de un solo organismo. La política antijudía atravesaba las SS y la policía, las administraciones civiles, la diplomacia, la legislación racial, la economía de guerra y distintos ministerios del Reich. A medida que adquiría una dimensión continental, también aumentaba el número de instituciones cuya cooperación resultaba necesaria para llevarla adelante.
El 20 de enero, quince representantes de algunos de esos organismos llegaron a una villa situada junto al Wannsee, en las afueras de Berlín. Reinhard Heydrich, jefe de la Policía de Seguridad y del SD, había convocado la reunión. No iban a decidir por primera vez si los judíos de Europa debían ser asesinados. Cuando se sentaron a la mesa, las matanzas ya estaban en marcha.
La reunión duró alrededor de una hora y media. De su acta se prepararon treinta copias numeradas. La número 16 sobrevivió a la guerra. Marcada como “Asunto secreto del Reich”, conserva el lenguaje con el que aquella política fue presentada a los funcionarios llamados a coordinarla:
El jefe de la Policía de Seguridad y del SD, SS-Obergruppenführer Heydrich, comunicó al inicio su nombramiento por el mariscal del Reich como encargado de preparar la Solución Final de la cuestión judía europea y señaló que se había convocado esta reunión para aclarar cuestiones fundamentales.
El deseo del mariscal del Reich de que se le presentara un proyecto sobre los aspectos organizativos, prácticos y materiales relativos a la Solución Final de la cuestión judía europea requería el tratamiento conjunto previo por parte de todas las instancias centrales directamente implicadas en estas cuestiones, con vistas a coordinar las líneas de actuación.
…
En lugar de la emigración, y como otra posibilidad de solución, se ha pasado ahora —previa la correspondiente autorización del Führer— a la evacuación de los judíos hacia el Este.
Sin embargo, estas acciones deben considerarse únicamente posibilidades provisionales; en ellas ya se están reuniendo aquellas experiencias prácticas que son de gran importancia con vistas a la futura Solución Final de la cuestión judía.
En el marco de esta Solución Final de la cuestión judía europea entran en consideración alrededor de once millones de judíos, distribuidos entre los distintos países de la siguiente manera:
A.
Antiguo Reich: 131.800
Ostmark: 43.700
Territorios del Este: 420.000
Gobierno General: 2.284.000
Białystok: 400.000
Protectorado de Bohemia y Moravia: 74.200
Estonia: libre de judíos
Letonia: 3.500
Lituania: 34.000
Bélgica: 43.000
Dinamarca: 5.600
Francia, territorio ocupado: 165.000
Francia, territorio no ocupado: 700.000
Grecia: 69.600
Países Bajos: 160.800
Noruega: 1.300
B.
Bulgaria: 48.000
Inglaterra: 330.000
Finlandia: 2.300
Irlanda: 4.000
Italia, incluida Cerdeña: 58.000
Albania: 200
Croacia: 40.000
Portugal: 3.000
Rumania, incluida Besarabia: 342.000
Suecia: 8.000
Suiza: 18.000
Serbia: 10.000
Eslovaquia: 88.000
España: 6.000
Turquía, parte europea: 55.500
Hungría: 742.800
URSS: 5.000.000
Ucrania: 2.994.684
Bielorrusia, excluido Białystok: 446.484
Total: más de 11.000.000
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Bajo la dirección correspondiente, en el curso de la Solución Final, los judíos deberán ser destinados de manera adecuada al trabajo en el Este. En grandes columnas de trabajo, separados por sexos, los judíos aptos para trabajar serán conducidos a esas zonas para construir carreteras; sin duda, una gran parte se perderá por disminución natural.
El eventual remanente que finalmente quede tendrá que ser tratado en consecuencia, puesto que se tratará, sin duda, de la parte más resistente; al representar una selección natural, si fuera puesto en libertad deberá ser considerado el germen de una nueva reconstrucción judía. (Véase la experiencia de la historia).
En el curso de la ejecución práctica de la Solución Final, Europa será peinada de oeste a este. El territorio del Reich, incluido el Protectorado de Bohemia y Moravia, deberá ser tratado en primer lugar, aunque solo sea por la cuestión de la vivienda y otras necesidades sociopolíticas.
Los judíos evacuados serán trasladados primero, sucesivamente, a los llamados guetos de tránsito, desde donde serán transportados posteriormente hacia el Este.
…
El secretario de Estado Dr. Bühler declaró además que, puesto que la dirección de la solución de la cuestión judía en el Gobierno General correspondía al jefe de la Policía de Seguridad y del SD y sus trabajos serían apoyados por las autoridades del Gobierno General, solo tenía una petición: que la cuestión judía en ese territorio se resolviera lo más rápidamente posible.
Para concluir, se discutieron las diversas formas posibles de solución. Tanto el Gauleiter Dr. Meyer como el secretario de Estado Dr. Bühler sostuvieron que ciertos trabajos preparatorios en el curso de la Solución Final debían llevarse a cabo de inmediato en los propios territorios correspondientes, evitando, sin embargo, inquietar a la población.
La reunión concluyó con la petición del jefe de la Policía de Seguridad y del SD a los participantes de que le prestaran el apoyo correspondiente para llevar a cabo los trabajos relacionados con la solución.
Si deseas saber más, visita la Gedenk- und Bildungsstätte Haus der Wannsee-Konferenz, sección “Protocol and documents”.
Antes de que los quince hombres se sentaran a la mesa, la conferencia había requerido el trabajo administrativo que antecedía a una reunión oficial. Adolf Eichmann, jefe de la sección IV B 4 del RSHA y uno de los hombres que participaron en aquella preparación, volvió sobre esos días casi veinte años después durante un interrogatorio de la policía israelí:
LESS: —¿Recuerda la Conferencia de Wannsee? Volveremos a ella con detalle.
EICHMANN: —Sí.
LESS: —En cualquier caso, recuerdo que usted estuvo presente.
EICHMANN: —Sí. Incluso tuve que redactar yo mismo las invitaciones a los secretarios de Estado. Es decir, Heydrich me dijo brevemente cómo las quería.
LESS: —¿Por qué fue invitado a esta Conferencia de Wannsee si desempeñaba un papel tan subordinado?
EICHMANN: —Señor capitán, yo tenía que redactar las invitaciones; tenía que… tenía que proporcionar a Heydrich los datos para el discurso que pronunció, todas las cifras de emigración, y todo eso tenía que dárselo; él me lo había pedido. Yo era el jefe de sección en la Oficina de la Policía Secreta del Estado, pero no el jefe de sección en la Oficina Central de Administración y Economía.
LESS: —¿Müller también estaba presente?
EICHMANN: —Müller también estaba presente, sí. Era una conferencia, como se decía entonces, “de alto nivel”; es decir, solo secretarios de Estado.
LESS: —¿Por qué hicieron venir entonces al pequeño Eichmann? ¿Solo porque era jefe de sección?
EICHMANN: —Yo era el jefe de sección y, naturalmente, también tenía que estar presente, señor capitán. No tenía posibilidad alguna de pronunciar allí una exposición, señor capitán, ni de destacar de algún modo en la Conferencia de Wannsee hablando con los distintos secretarios de Estado. En ningún caso traté jamás asuntos de esa clase con un secretario de Estado.
…
EICHMANN: —Si ya se estaba matando —y se estaba matando, pues yo había informado a Müller después de 1941, después del estallido de la guerra con Rusia—, ahora pienso qué pudo haber sido. Bien, probablemente se trataba de una coordinación más estrecha y cosas por el estilo. Pero él había sido designado por Göring; hasta entonces las dificultades habían sido demasiado grandes, había demasiadas instancias centrales.
Si deseas saber más, lee Eichmann Interrogated: Transcripts from the Archives of the Israeli Police [Eichmann interrogado: transcripciones de los archivos de la Policía israelí], editado por Jochen von Lang en colaboración con Claus Sibyll.
Invitaciones, cifras, datos para un discurso: la preparación había seguido procedimientos reconocibles dentro de cualquier aparato administrativo. Pero aquello no agotaba lo ocurrido en la villa. Algo más de un año después, ya ante el tribunal de Jerusalén y todavía bajo juramento, las preguntas dejaron atrás los preparativos y regresaron a lo que Eichmann recordaba de la reunión misma y de la forma en que había quedado registrada:
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: —Ahora, en relación con el acta de Wannsee —con la Conferencia de Wannsee—, usted respondió a mi colega, el juez Raveh, que en la parte no recogida en el acta se habló de métodos de asesinato.
EICHMANN: —Sí.
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: —¿Quién habló allí sobre este tema?
EICHMANN: —Hoy ya no conservo ningún recuerdo detallado de este asunto, señor presidente, pero sé que aquellos señores estaban allí, de pie y sentados, y se referían al asunto con palabras muy directas, sin revestirlo. Seguramente no podría recordarlo si no supiera que entonces me dije: “Mira, mira, Stuckart, a quien siempre se consideraba un hombre muy preciso y muy puntilloso con la ley”; y allí el tono y todas las formulaciones eran muy poco propios del lenguaje jurídico. Eso es lo único, diría yo, que realmente se me ha quedado grabado en la memoria por este asunto.
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: —¿Qué dijo sobre este tema?
EICHMANN: —En detalle, señor presidente, quisiera…
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: —No en detalle; en general.
EICHMANN: —Se habló de matar, eliminar y exterminar. Yo tenía que hacer mis preparativos para lo relativo al acta; no podía quedarme allí de pie simplemente escuchando. Pero las palabras me llegaban, me alcanzaban, porque la sala no era tan grande como para que, en medio de aquel torrente de palabras, uno no captara palabras sueltas…
…
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: —¿Pero también esas cosas fueron registradas por el taquígrafo o la taquígrafa?
EICHMANN: —Las registró la estenotipista.
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: —Y, al parecer, usted recibió entonces la orden de no incluir eso en el acta oficial.
EICHMANN: —Sí, así fue. La estenotipista estaba sentada junto a mí y yo tenía que ocuparme de que todo quedara registrado. Después, la estenotipista lo pasó a limpio y Heydrich decidió qué debía entrar en el acta y qué no. Luego, por así decirlo, todavía lo pulió, y con eso el acta quedó lista.
…
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: —¿Significa eso entonces que los métodos de asesinato eran un tema sin importancia?
EICHMANN: —¿Ah, los métodos de asesinato?
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: —De eso estamos hablando.
EICHMANN: —Eso no lo incluyó. No, no.
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: —¿Se habló entonces de matar mediante gas?
EICHMANN: —No. Mediante gas, no.
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: —¿Entonces de qué manera?
EICHMANN: —Se habló del asunto de los motores. Eso lo recuerdo. De fusilamientos. Del gas no sabía nada; no lo recuerdo.
Si deseas saber más, visita Eichmann Trial y consulta la transcripción de la sesión 107 del juicio de Adolf Eichmann, celebrada en Jerusalén el 24 de julio de 1961.
Wannsee no necesita convertirse en el lugar donde “comenzó” el Holocausto para conservar toda su gravedad. El asesinato ya estaba ocurriendo. Lo que aquella reunión deja ver es otra dimensión del crimen: la capacidad de un Estado para reunir a distintas partes de su administración y reducir las fricciones entre ellas cuando lo que debía ejecutar era una política de destrucción.
Quizá esa sea una de las características más inquietantes del episodio. El exterminio no necesitó suspender la normalidad del Estado; pudo servirse de ella. Ministerios, policías, juristas, diplomáticos y administradores podían conservar competencias, expedientes, cifras, consultas y procedimientos mientras esos mismos instrumentos se orientaban hacia la eliminación de seres humanos.
El 20 de enero de 1942 no inauguró el asesinato de los judíos europeos. Fue uno de los momentos en que un crimen ya en marcha adquirió una coordinación capaz de extenderlo con mayor eficacia a lo largo de un continente. La distancia entre la mesa de una villa berlinesa y los lugares donde se mataba no separaba dos historias distintas: eran partes de una misma estructura. El exterminio no llegó a aquella mesa como una pregunta. Llegó como un asunto de Estado.

Adolf Eichmann durante su juicio en Jerusalén, el 5 de abril de 1961. La sesión 107, utilizada en este artículo, tuvo lugar el 24 de julio. (Israel Government Press Office / National Photo Collection of Israel).


La villa de Wannsee, en las afueras de Berlín, donde el 20 de enero de 1942 se reunieron quince representantes de las SS, el Partido Nazi y distintos organismos del Estado alemán para coordinar la implementación de la llamada “Solución Final”. (Yad Vashem).
La página 6 del protocolo de Wannsee enumera las poblaciones judías de Europa consideradas por el régimen nazi dentro de la “Solución Final”. El total indicado supera los once millones. (Politisches Archiv des Auswärtigen Amts, Berlin / Haus der Wannsee-Konferenz).

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