India se prepara para la batalla

Mujeres indias entrenando para trabajos de precauciones durante ataques aéreos (ARP) en Bo

Mujeres indias entrenando para trabajos de precauciones durante ataques aéreos (ARP) en Bombay, 1942.

En Birmania la temporada del monzón había traído una pausa en las hostilidades y las fuerzas británicas se habían reagrupado en la India. Estaba compuesta con elementos procedentes de la Gran Bretaña, así como del Ejército Indio. Ahora el general Slim inició un programa vigoroso de entrenamiento para preparar a sus tropas para la batalla que se avecinaba. Ninguna parte del ejército se salvó de su atención, mucho menos su propio personal en el Cuartel General:

Mientras tanto, nos habíamos puesto a entrenar –el Cuartel General del Cuerpo-. Como un cuartel general de batalla no era ni móvil ni eficiente -y tuvimos que hacer ambas cosas-. Creo que es mucho más divertido haciéndolo móvil.

Primero tuvimos que hacer que los individuos que la componían se pusieran en forma, oficiales del Estado Mayor, señalizadores, cocineros, camareros del comedor, secretarios y sirvientes, ahora serán móviles. Se comenzaba el día con el entrenamiento físico, con marchas que aumentan en longitud y dureza al pasar del tiempo, variados por un pequeño ejercicio a paso ligero con instructores seleccionados de la 70ª División.

Al principio, las protestas, principalmente del sistema clerical indio, eran de indignación y muy vigorosas. Nuestros dignos babús afirmaron que:

1. En muchos años de servicio honorable, nunca habían sido sometidos a tal indignación como desfiles.

2. Los instructores eran hombres duros que utilizaban palabras groseras.

3. El agotamiento como consecuencia de estos belicosos tejemanejes los volvieron incapaces de realizar sus tareas administrativas.

4. Si no se desiste de continuar con este ejercicio violento, todos los órganos internos del cuerpo -¡enumerados con detalles desvergonzados!– dejarán de funcionar e indudablemente morirán.

5. Sus botas se desgastarán.

En la mañana del tercer día antes de una marcha, la totalidad de los empleados indios de un sector del cuartel general desfilaron enfermos, quejándose de malestares, dolencias y angustias en diversas partes oscuras pero incapacitantes.

Le dije al médico que los atendiera y que, fuera lo que fuere ahora el asunto con ellos o no, confiaba en él para ver que realmente se sintieran mal en un par de horas. No sé qué tétrica poción les administró, pero, pálidos y temblorosos, estaban desfilando a la mañana siguiente. Cuando le pregunté cómo se sentían y si les gustaría ver al médico otra vez, me aseguraron de todo corazón que no requerían de mayor atención médica.

Después del primer mes no hubo más intentos para evitar los desfiles y todo el mundo se sintió orgulloso de la tenacidad y la habilidad marcial.

Si deseas saber más, lee “Defeat Into Victory: Battling Japan in Burma and India, 1942-1945” [De la derrota a la victoria: luchando contra Japón en Birmania y la India, 1942-1945], del Mariscal de Campo Vizconde William Slim.

El esfuerzo para la guerra en la India, 1942. Los trabajadores de un taller de ferrocarril

El esfuerzo para la guerra en la India, 1942. Los trabajadores de un taller de ferrocarriles de la India ahora empleados para la fabricación de vehículos blindados.

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Un retrato posterior de Sir William Slim de cuando era Mariscal de Campo.