El último lanzamiento de los dados de Rommel

Rommel en su vehículo de mando en el verano de 1942, con el general de blindados Fritz Bay

Rommel en su vehículo de mando en el verano de 1942, con el general de blindados Fritz Bayerlein.

En el desierto Erwin Rommel había tratado desesperadamente de amasar sus fuerzas en un último ataque a las líneas británicas y lograr atravesarlas para llegar a Alejandría y el Canal de Suez. Él no se encontraba en buena forma, sus oficiales estaban muy preocupados por su estado de agotamiento, combinado con un malestar digestivo crónico. Un líder especialista gastroenterólogo de Alemania, el Profesor Dr. Forster, había sido enviado para atenderlo.

 

Sin embargo, Rommel sabía que no podía descansar -si no rompía las líneas enemigas casi inmediatamente la oportunidad se habría perdido-, las líneas británicas serían reforzadas. Así que, a pesar de una grave escasez de combustible, que sería resuelta sólo mediante la llegada de un buque tanque que aún estaba por arribar, decidió atacar. Era ahora o nunca. En su opinión, los alemanes atravesaban las líneas enemigas de forma decisiva en Rusia o en Egipto o la guerra se habría perdido, era “el Canal de Suez o de lo contrario...”.

 

En la mañana del día 30 de agosto le escribió a su esposa:

Querida Lu,

 

Por fin amaneció el día de hoy. Ha sido una larga espera preocupándome todo el tiempo si debo reunir todo lo que necesito para permitirme quitar el freno de nuevo. Muchas de mis preocupaciones no han sido de ninguna manera resueltas satisfactoriamente y tenemos algunas carencias muy graves. Pero he decidido correr el riesgo, ya que pasará un largo tiempo antes de que volvamos a tener unas condiciones tan favorables de luz de luna, ventajas relativas, etc., otra vez. Yo, por mi parte, haré todo lo posible para contribuir al éxito.

En cuanto a mi salud, me siento en mi mejor forma. Hay cosas muy grandes en juego. Si nuestro golpe tiene éxito, podría en cierta medida decidir el curso entero de la guerra. Si falla, por lo menos espero dar al enemigo una buena paliza. Neurath ha visto al Führer, me ha enviado sus mejores deseos. Él está plenamente consciente de mis ansiedades.

En este caso pronto se haría evidente que la oportunidad probablemente ya se había perdido. Ya no era posible hacer rápidos golpes con los Panzer y romper las líneas británicas. El ataque comenzó en la tarde del día 30 de agosto:

Poco después de pasar la frontera oriental de nuestros propios campos minados, nuestras tropas se enfrentaron a una muy fuerte y hasta ahora insospechado cinturón de minas británico, que fue defendido tozudamente. Bajo intenso fuego de artillería pesada, los zapadores y la infantería eventualmente tuvieron éxito en limpiar las líneas a través de la barrera británica, aunque a costa de bajas muy fuertes y una gran cantidad de tiempo -en muchos casos se necesitó de tres intentos-. Los campos minados, que contenían un número extraordinario de minas (de acuerdo con nuestros cálculos había 150,000 en el sector donde atacamos), estaban a gran profundidad y protegidas por numerosas trampas.

En poco tiempo, bombardeos de relevo por parte de la RAF (Real Fuerza Aérea) comenzaron en el área ocupada por nuestra fuerza de ataque. Con bengalas con paracaídas convirtiendo la noche en día, grandes formaciones de aviones soltaron cantidades de bombas con altos explosivos entre mis tropas.

Si deseas saber más, lee “The Rommel Papers” [Los documentos de Rommel], de Sir Basil Henry Lidell Hart.

Panzer III avanzando en un camino en el Norte de África, 1942..jpg

Panzer III avanzando en un camino en el Norte de África, 1942.

Un soldado del Afrika Korps con una ametralladora MG42, en África del Norte, 1942..jpg

Un soldado del Afrika Korps con una ametralladora MG42, en África del Norte, 1942.

Dos miembros de la tripulación de un tanque Crusader escriben a casa antes de salir de pat

Dos miembros de la tripulación de un tanque Crusader escriben a casa antes de salir de patrulla en el desierto occidental, el 28 de agosto de 1942. Nótese las redes contra mosquitos alrededor de la cara para mantener las moscas fuera de la cara.

Tanques Crusader patrullando en el desierto occidental, el 28 de agosto 1942..jpg

Tanques Crusader patrullando en el desierto occidental, el 28 de agosto 1942.

Las tripulaciones de los tanques Crusader se acuestan para pasar la noche junto a su vehíc

Las tripulaciones de los tanques Crusader se acuestan para pasar la noche junto a su vehículo en el desierto occidental, el 28 de agosto de 1942.

Noticiario alemán de la época mostrando imágenes del Afrika Korps en El Alamein, a principios septiembre de 1942.