Bombardeo de hostigamiento en Exeter

Guardias “rescatan” a un joven entre los escombros y los restos de una casa dañada por una bomba en Fulham, durante un ejercicio de entrenamiento de la Defensa Civil en 1942.
El 30 de diciembre, se realizó un ataque de hostigamiento contra la comunidad de Exeter, en Gran Bretaña. Detrás de estos ataques no había ningún objetivo militar o táctico de por medio; el “Blitz” había fallado por completo al intentar bombardear a los británicos hasta la sumisión —así que los ataques posteriores contra civiles no tenían más que el propósito de hostigar—. Estos ataques de “molestia” menores, que resultaban devastadores para algunas comunidades locales, eran una continuación de los “Ataques Baedeker” más severos, mismos que estaban dirigidos a algunas de las ciudades de Gran Bretaña, notables por su patrimonio cultural y su arquitectura:
SITUACIÓN DE LA SEGURIDAD DOMÉSTICA
General
Hasta los últimos dos días del período, no se registraron ataques en este país. En la tarde del 29, bombardeo y fuego de cañón se produjeron en Eastbourne, donde se dañó propiedad residencial y hubo una fatalidad y 17 heridos graves.
En la mañana del 30, bombas causaron algunos daños en la zona residencial de Exeter, donde 16 personas murieron y 17 resultaron gravemente heridas. Varios lugares en el distrito circundante fueron ametrallados, pero sólo se causaron daños leves.
Del Reporte Semanal de Situación Naval, Militar y Aérea (Número 174), para la semana que terminó el 31 de diciembre de 1942, tal y como se informó al Gabinete de Guerra británico; si deseas saber más, visita los Archivos Nacionales británicos.
Algunas investigaciones recientes han descubierto lo mucho que los británicos sabían sobre las intenciones de los pilotos alemanes de la época. Los prisioneros alemanes eran interrogados como parte de una rutina, pero se obtenía más información mediante la grabación secreta de sus conversaciones privadas. Hablando entre sí, revelaron sus verdaderas intenciones.
Dichas investigaciones muestran lo mucho que algunos hombres disfrutaban de su rol. No ha sido posible establecer a qué ataques en particular se estaban refiriendo:
ESCHNER: Nuestro Kommodore planeaba, en varias ocasiones, un ataque diurno para nosotros como un regalo especial —en embarcaciones y cosas por el estilo—. Tenía la intención de que esto fuera como un favor especial para nosotros… Así que empezamos —yo mismo al frente— y me encontré con un barco que estaba a las afueras de un pequeño puerto cerca de Lowestoft —había dos barcos allí, con sólo una nave protegiéndolos—. Había un banco de nubes a 5-600 metros. Podía ver los barcos a una distancia de 10 kilómetros. Yo quería hacer un ataque volando sin motor y ya me encontraba en el ángulo de planeo y ataqué; el barco fue impactado, abrieron fuego, aceleré y me fui. Eso fue muy divertido.
…
BUDDE: He participado en dos patrullas de intrusión atacando casas. No, sólo patrullas de intrusión. Cualquier cosa que encontrábamos, las casas de campo en una ladera eran los mejores objetivos. Así que volábamos bajo, apuntábamos y —¡zas!— se escuchaba el ruido de vidrios rompiéndose y el techo salía volando. Pero sólo he hecho eso con el 190, dos veces en ataques a pueblos. En la Plaza del Mercado, había una multitud de personas y se estaban dando discursos. ¡Ellos corrían como liebres! ¡Eso era muy divertido! Fue justo antes de Navidad. No tuvimos pérdidas en aquella ocasión.
…
HARRER: Me quito el sombrero por nuestras minas. Cuando explotan, ellas arrasan con todo; derriban 80 casas. He tenido amigos que, en caso de emergencia —quiero decir que deberían haber lanzado sus minas en el mar—, las dejaron caer sobre un poblado pequeño y han visto cómo las casas se levantaban y se deshacían en el aire. Las minas sólo tienen una pared muy delgada, un caparazón de metal ligero. Y además, tienen un explosivo mucho mejor que el de todas nuestras bombas. Cuando tal cosa se deja caer en una manzana de casas, esta simplemente se desvanece; sólo cae en pedazos. Era la mayor diversión.
…
v. GREIM: Una vez hicimos un ataque a baja altitud cerca de Eastbourne. Cuando llegamos allí, vimos una gran mansión donde parecía haber un baile o algo; de cualquier forma, vimos una gran cantidad de mujeres con vestidos elegantes y una orquesta. Dos de nosotros estábamos haciendo el reconocimiento a larga distancia. Dimos la vuelta y volamos hacia el lugar. La primera vez pasamos volando y luego nos acercamos nuevamente y les ametrallamos. ¡Fue muy divertido!
Había una preocupación creciente entre las comunidades de inteligencia de todos los Aliados sobre cómo cambiarían las actitudes de los alemanes comunes al finalizar la guerra. La evidencia de que los nazis habían provocado un absoluto desprecio por la vida de quien no fuese alemán iba en aumento.
Si deseas saber más, lee “Soldaten: On Fighting, Killing, and Dying, The Secret WWII Transcripts of German POWS” [Soldados: acerca de luchar, matar y morir, las transcripciones secretas de la Segunda Guerra Mundial de prisioneros de guerra alemanes], de Sönke Neitzel y Harald Welzer.

Dos miembros de un equipo de rescate pesado ayudan a una víctima a abrirse paso entre los escombros de un edificio dañado por una bomba, mientras un tercer miembro sostiene una cuerda como pasamanos. Otros rescatistas llevan a una víctima en camilla por una escalera desde una ventana en un segundo piso, todo como parte de un ejercicio de entrenamiento a gran escala de Defensa Civil, en Fulham. Esta fotografía fue tomada en las Villas Edith.

Una víctima se encuentra entre un gran montón de escombros en Villas Edith en Fulham, tras un ataque aéreo devastador. Varias otras víctimas pueden verse detrás de él, tendidas en la puerta de una casa gravemente dañada.

Niños limpian los escombros y comienzan a preparar el terreno con pala, trinche y rastrillo para plantar frijoles en un terreno provisionalmente asignado que había sido bombardeado en Londres. Las semillas que se siembran fueron enviadas desde los Estados Unidos.

La gente camina al lado de un sitio bombardeado en la esquina de New Street en Birmingham, Inglaterra. Un aviso grande señala que este “sitio importante” se reservará para la construcción de la Casa Grosvenor, cuando las condiciones lo permitan. Tres miembros de la Fuerza Aérea Auxiliar Femenil (WAAF) pueden verse en primer plano.









