El 29 de junio de 1942, de regreso a casa, con todos sus torpedos utilizados, el Kapitänleutnant Erwin Rostin, al mando del U-158, se encontró con el carguero letón de 4,000 toneladas Everalda, estaba en mar abierto entre Carolina del Norte y la isla de Bermuda.

 

Con su cañón de cubierta, el U-158 detuvo al navío, capturó al capitán y a un prisionero español y envió a un grupo de la tripulación para recuperar los documentos secretos y luego echar el buque a pique. El hundimiento, el cual Rostin reportó por radio, aumentó con ello su registro en esta patrulla a un total de trece barcos con 65,108 toneladas de carga.

 

El reporte de Rostin de su último hundimiento, la captura de los dos prisioneros y los documentos secretos se transmitió a Kerneval al mediodía del 30 de junio. Varias instalaciones británicas, incluyendo una en la isla de Bermuda a unos 200 kilómetros al sureste, interceptaron las transmisiones de Rostin y trazaron su ubicación. La estación en Bermuda retransmitió la posición del U-Boot a un avión de la Marina estadounidense del Escuadrón de Patrulla 74 con base en la isla, equipado con botes voladores Mariner. Richard E. Schreder, un piloto de un Mariner, viró de inmediato a la posición estimada del submarino alemán, apenas un vuelo de 80 kilómetros, encontró al U-158 navegando en la superficie. Schreder pudo ver a unos oficiales descansando sobre cubierta e inexplicablemente demasiado cerca de Bermuda. Schreder atacó lanzando dos bombas de demolición que fallaron y dos cargas de profundidad Mark XVII con ajuste para aguas poco profundas, una de estas últimas impactó la torre de mando y se incrustó en la superestructura, al momento en que Rostin se sumergió para escapar, la carga detonó, hundiendo al U-158 sin dejar sobrevivientes, incluyendo los dos prisioneros del Everalda. El análisis posterior de las acciones resume la simple secuencia de eventos

El U-158 es hundido

El Mariner PBM VP-74 en la rampa de la Estación Aérea de la Marina de los Estados Unidos en Bermuda, con pertrechos militares al fondo.

Este ataque fue realizado después de hacer contacto con el radar mientras que el avión volaba por encima de cúmulos de nubes dispersas. La visibilidad era ilimitada y el piloto se encontró en posición ideal para atacar cuando fue avistado el submarino. La sorpresa del submarino fue aparentemente total.

 

La hipótesis propuesta [en el informe del teniente Richard E. Schreder], que la segunda bomba se anidó en la cubierta y fue llevada a profundidad de detonación, donde se produjo la explosión, es razonable y se ve reforzada por la posibilidad de que la explosión de la primera bomba levantó la popa, causando la inmersión a un ángulo mayor de lo habitual, misma que sería la responsable de que parte de la popa estuviera visible en el momento de la segunda explosión.

 

La única otra posibilidad pudiera ser que la bomba rodó fuera de la cubierta, se hundió a la profundidad determinada y explotó directamente debajo y muy cerca del submarino. En cualquier caso, se cree que el daño debió haber sido fatal y este ataque es, por tanto, considerado que dio como resultado una muerte segura.

Si deseas saber más, visita U-Boat Archive.

El interior de un PBM mostrando al navegador a la izquierda y el operador de radio a la derecha.

El esquema del teniente Richard Schreder muestra su perspectiva de la explosión de la segunda carga de profundidad, la cual fue observada un minuto después de haberla lanzado. Había la posibilidad de que se hubiera anidado en la carcasa exterior del U-Boat y explotó cuando se llevó a profundidad de detonación por el submarino o que hubiese rodado de la cubierta del U-Boat para luego explotar por debajo de él.

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