Ataque sorpresivo en las islas Lofoten

Las islas Lofoten se encuentran muy adentro del círculo Ártico y alrededor de unos 1,400 kilometros de Scapa Flow desde donde zarpamos para llevar a cabo el ataque.

 

La unidad de Comando Nº 3 fue asignada a la Princesa Beatriz bajo el mando de Joe Brunton y la Unidad Nº 4 a la Reina Emma bajo el mando del comandante Kershaw (famoso jugador de Rugby internacional).

 

La unidad Nº 3, desplegada para atacar los puertos de Stamsund y Henningsvaer, mientras que la unidad Nº 4 los puertos de Svolvaer y Brettnes.

 

La fuerza de cobertura de la operación eran el HMS Nelson y el HMS King George V [Rey Jorge V], dos cruceros y cinco destructores. El submarino H.M.S Sunfish se le ordenó que fuera por delante de la fuerza para actuar como un faro de navegación.

 

...

 

Nos balanceamos fuertemente durante la primera parte de nuestro viaje hacia el norte, pero después de pasar al Círculo Polar Ártico hacía bastante calor para esa época del año. Llegamos a las 4 a.m. a Stamsund el 4 de marzo y pasamos por una serie de barcos pescadores saliendo del puerto. Cuando se dieron cuenta de que éramos británicos nos dieron una ovación de bienvenida e izaron banderas noruegas en sus barcos.

 

El destructor ‘Somalí’ avistó un remolcador alemán armado que rápidamente fue hundido mediante el fuego de cañones. Cuando los comandos desembarcaron no encontraron soldados alemanes en el pueblo, sino algunos miembros de la Gestapo y hombres de negocios alemanes.

 

Varios de los primeros fueron detenidos y enviados de regreso al barco como prisioneros. Un subteniente entró en la oficina de correos local y envió el siguiente telegrama a Hitler: ‘Usted dijo en su último discurso que las tropas alemanas se enfrentarían a las inglesas dondequiera que desembarcaran (Punto) ¿Dónde están sus tropas?’

 

El resultado de esta primera incursión en el territorio ocupado por el enemigo fue altamente exitosa, 18 fábricas destruidas, 20 mil toneladas de barcos destruidos y un poco más de 1 millón de toneladas de petróleo y gasolina se convirtieron en humo. Además, se tomaron 216 prisioneros y 60 Quislings [traidores]. También mapas, sistemas de códigos y documentos valiosos fueron capturados. Antes de que nos fuéramos en nuestro viaje de regreso a casa, alrededor de 300 noruegos leales se ofrecieron a zarpar con nosotros para continuar la lucha de su país contra el enemigo común.

Comandos británicos regresando de la costa lanchas de desembarco de personal (con rampa) a su regreso de las islas de Lofoten, en Noruega, donde se desembarcaron para hacer estallar los tanques de petróleo. Al fondo se puede observar el humo ascendiendo en la orilla.

Robert Gilbert Meadows se unió a la Marina Real en 1916 y sirvió en ella hasta 1945. Fue condecorado con la medalla Mencionados en Despachos por su trabajo como Oficial en Jefe de Radio a bordo del HMS Princess Beatrix [Princesa Beatriz] durante su servicio en la campaña del Mediterráneo.

 

Meadows recuerda su incursión en las Islas Lofoten, al norte de Noruega, en la madrugada del 4 de marzo de 1941:

Incendios en el puerto de Stamsund, en el archipiélago de Lofoten, Noruega, mientras comandos británicos dejan el lugar, en marzo de 1941. Foto cortesía del Imperial War Museum.

Si quieres leer la historia completa, visita el sitio “WW2 People's War”, [La Guerra del Pueblo] de la BBC británica.

Ingenieros Reales preparando explosivos para volar barriles de aceite de pescado en el muelle en Stamsund, en Noruega. Entre otros usos, el aceite de pescado se utilizaba por los alemanes para producir glicerina, base para la fabricación de explosivos.

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