Orden riesgosa de Hitler

El mariscal de campo Fedor von Bock, al mando del Grupo de Ejércitos Centro, espera la llegada del Führer que, en los primeros días, se aventuró a estar entre las tropas alemanas. Las cosas cambiaron rápidamente después del otoño de 1941.

Fedor von Bock, comandando el Grupo de Ejércitos Centro, había tenido que cambiar su dirección de avance para cumplir con las órdenes del Führer; con serias reservas, el mariscal de campo inició su avance hacia el sur con la finalidad de apoyar el flanco del Grupo de Ejércitos Sur.

 

Sin embargo, era notorio el deterioro en las relaciones entre Hitler y los altos rangos militares alemanes, los cuales empezaban a expresar dudas sobre la conducción de la guerra y la campaña en Rusia. El 22 de agosto, von Bock escribió en su diario de guerra:

22/8/41

 

El ala norte del 9º Ejército se ha ido al ataque y está teniendo un buen progreso.

 

Los primeros documentos para el ataque hacia el Este por el grupo de ejércitos completo habían sido apenas completados y estaban a punto de ser enviados a los ejércitos, cuando el Mando del Ejército telefoneó y me informó que por órdenes del Führer, los elementos fuertes del 2º Ejército y el Grupo Guderian debían ser desviadas al sur, con la finalidad de interceptar al enemigo retirándose hacia el Este enfrente de las alas internas del Grupo de Ejércitos Sur y Centro y facilitar el cruce del Dniepr por el Grupo de Ejércitos Sur.

 

Llaméa Brauchitsch y le dejé claro la sabiduría cuestionable de tal operación.

 

Por la tarde resultó que Brauchitsch me había malentendido, puesto que cuando alguien más trató de disuadirlo de la operación, se dijo que respondió:

 

“Bock no está del todo descontento acerca del asunto”.

 

Llamé a Halder, aclaré el malentendido y le afirmé que consideraba la operación desafortunada, sobre todo porque ponía el ataque hacia el este en duda. ¡Todas las directivas dicen que tomar Moscú no es importante! ¡Quiero aplastar al ejército enemigo y el grueso de este ejército está opuesto a mi frente! Virar hacia el sur es una operación secundaria -si acaso también grande- que pondrá en peligro la ejecución de la operación principal, a saber, la destrucción de las fuerzas armadas rusas antes del invierno.

 

¡No hizo ningún bien! Por la tarde llegó la orden para “las fuerzas alrededor de Gomel” y si era posible tres unidades móviles para desviarse al sur.

 

 

Conversé con Guderian para determinar qué unidades pudiera liberar para virar al sur. Él llanamente rechazó la operación, primero porque el XXIV Cuerpo no tiene más la fuerza, segundo porque no podía disipar sus fuerzas para una operación secundaria y, tercero, porque el camino Mglin-Unecha-Starodub especificado para el avance hacia el sur era casi impasable. Halder viene en camino a verme mañana.

 

 

Actos de brutalidad han ocurrido mientras prisioneros de guerra son enviados hacia la retaguardia; he objetado fuertemente en una carta redactada con palabras firmes a los ejércitos. Con el estado extenuado de los prisioneros y la imposibilidad de alimentarlos apropiadamente en marchas largas a través de regiones vastas, inhabitadas, su remoción resulta un problema especialmente difícil.

Si quieres saber más, lee “The War Diary 1939-1945: Generalfeldmarschall Fedor von Bock” [El diario de guerra 1939-1945], editado por Klaus Gerbet y David Johnston.

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