Resistiendo en el Campo Henderson

Esta fotografía, tomada poco después de que los Marines capturaron el aeródromo de Guadalc

Esta fotografía, tomada poco después de que los Marines capturaron el aeródromo de Guadalcanal, muestra una tripulación de tierra de los infantes de marina extinguiendo un avión en llamas. Este avión, un Grumman Wildcat, fue incendiado por un ataque japonés contra el hangar en el fondo. Los Marines tiraron del avión desde el hangar y extinguieron las llamas. El daño fue mínimo y el avión pronto estaría de vuelta en el aire.

En Guadalcanal, los Marines de los Estados Unidos se habían establecido en Henderson Field [Campo Henderson] y habían repelido exitosamente un ataque japonés. Sin embargo, todavía no tenían la fuerza para montar su propia ofensiva para expulsar a los japoneses de la isla. Mientras esperaban refuerzos tuvieron que soportar los bombardeos diarios, así como los cañoneos provenientes de los buques justo afuera de las costas de la isla:

Casi diariamente y casi siempre a la misma hora -medio día-, “La Hora de Tojo”, los bombarderos llegaban. Habría de 18 a 24 de ellos, altos en el sol y en su perfecta formación V de V. Estarían acompañados de 20 o más Zeros, retozando muy de cerca en grupos de 3. Su ataque era preciso y se mantendrían en formación para realizar su bombardeo aun cuando sabían que el fuego mortal de los Grummans comenzaría en cualquier momento.

Había una rutina de sonidos en la Hora de Tojo. Primero la bandera roja y blanca (una japonesa del sol naciente capturada) subiría a la pagoda. Eso significaba combate. Cada avión que estuviera en condiciones de volar se pondría en marcha inmediatamente y todos se apresuraban hacia la pista, esquivando cráteres de bombas. A menudo, a través del polvo arremolinándose, los equipos de tierra verían caer un ala. Eso significaba que otro avión había carreteado [en] un agujero de una bomba que no había detonado o en un pequeño cráter, el cual no se distinguía entre la hierba alta. Los primeros aviones en la pista de aterrizaje despegaban primero, dos a la vez, ya fueran Grummans, bombarderos en picada o P-400.

Las formaciones se unirían más tarde en el aire. Los P-400 y bombarderos en picada volarían para trabajar sobre el territorio japonés. Los Grummans subirían para ganar altitud, disparando sus armas para probarlas en el camino. El zumbido de los motores a altas revoluciones, el traqueteo de las ametralladoras y el polvo asentándose.

En tierra, los hombres realizarían unos minutos más de trabajo, observando la pagoda todo el tiempo. A continuación, la bandera negra se izaría. Era increíble lo rápido que podían correr los hombres cansados y hambrientos… En sólo un momento el campo estaría desierto.

A continuación, en lo alto, el zumbido cantarín de los bombarderos se entrometería como un nuevo sonido, aparte del ruido de los Grummans subiendo. Sólo unos minutos ahora. El sonsonete crecería más fuerte. Entonces: silbido, silbido, silbido. Y los hombres se ajustarían más sus cascos tirando de las correas de la barbilla, tensando sus músculos y presionándose con más fuerza contra la tierra en sus trincheras. Y rezarían.

Entonces: ¡BUM! (la primera caía) ¡BUM! (más cerca) ¡BUM! (aproximándose justo hasta tu madriguera) … ¡BUUUM! (¡Cristo Dios!) ¡BUM! (Gracias a Dios, ¡fallaron!) ¡BUM! (las bombas se alejaban) ¡BUM! (todavía sacudiendo la tierra y el polvo se colaba). ¡BUM!

Se había acabado. Los hombres salían para ver si sus amigos en las trincheras alrededor habían sido alcanzados. El antiaéreo todavía hacía un ruido ensordecedor. Los pastizales estaban ardiendo. Allí estaba el pop-pop-pop de las explosiones de las municiones en los aviones ardiendo en tierra. El olor a pólvora. Por encima los Grummans se lanzaban en picada con gritos desgarradores. Y los bombarderos nipones dejaban estelas de humo mientras caían en [el] mar.

Dentro de poco, los aviones volverían. El personal de tierra los contaba mientras aterrizaban. La ambulancia permanecería con su motor en marcha, listo para aquellos que se estrellaran, aterrizaran con el mando muerto o chocaran contra los cráteres de las bombas en la pista. Entonces el trabajo de parcheo y la reparación de los cazas maltratados comenzaría de nuevo.

Si deseas saber más, lee "Guadalcanal: The First Offensive (United States Army in World War II: The War in the Pacific)" [Guadalcanal: la primera ofensiva (Ejército de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial: La Guerra del Pacífico)], de John Miller, Jr.

El campo Henderson fotografiado desde un avión del USS Saratoga.jpg

El campo Henderson fotografiado desde un avión del USS Saratoga (CV-3) en la última parte del mes de agosto de 1942, después de que aviones de los Estados Unidos comenzaran a utilizar el campo aéreo. La perspectiva es desde el lado noroeste, con el río Lunga cruzando en la parte superior de la imagen. Iron Bottom Sound está justo afuera de la imagen en la parte superior. Se alcanzan a apreciar varios aviones estacionados a la izquierda, así como numerosos cráteres de bombas y proyectiles.

Restos de un bombardero explorador SBD, el cual sigue ardiendo después de que fuera destru

Restos de un bombardero explorador SBD, el cual sigue ardiendo después de que fuera destruido por un ataque aéreo japonés en Henderson Field, en Guadalcanal, en 1942. (Fotografía oficial de la Marina de los Estados Unidos. Archivos Nacionales)