El as alemán de submarinos Otto Kretschmer es capturado

Estaba cerca de la desesperación y me devanaba los sesos para encontrar alguna manera de detener el holocausto. Mientras que el convoy se quedó en formación impecable, nosotros los escoltas corrimos al negocio exasperante de buscar en vano al enemigo casi invisible.

 

Nuestra única esperanza era avistar la reveladora estela blanca del submarino, darle la persecución para obligarlo a sumergirse y así dar los ASDIC la oportunidad de poner en acción a nuestras cargas de profundidad.

 

Todo tenía que estar subordinado a tal fin y así, con binoculares firmemente colocados en una dirección fija, puse al Walker en un curso ligeramente curvo, poniendo de esta manera todos los puntos de la brújula bajo prueba penetrante. Funciono.

El teniente Otto Kretschmer fue galardonado con las Hojas de Roble para la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro el 14 de noviembre de 1940, siendo el sexto oficial de las fuerzas armadas alemanas en recibir tal distinción.

Poco más de una semana después de la pérdida del as de submarinos Gunther Prien, héroe de Scapa Flow, y de la captura de Joachim Matz, comandante del U-70, la suerte parecía no estar del lado de los U-Boots alemanes. La noche del 17 de marzo de 1941, dos submarinistas más se perdieron, uno pereciendo, Joachim Schepke, comandante del U-100; el otro siendo capturado, Otto Kretschmer, del U-99.

 

Esa misma noche Kretschmer había impactado a 6 navíos del convoy Halifax 112. Para este momento Kretschmer, en su octava patrulla, había hundido 45 barcos para un total cercano a las 270,000 toneladas,

 

El capitán de la Armada Real, Donald Macintyre, a bordo del destructor británico HMS Walker, escribió posteriormente:

Si quieres saber más, lee “U-Boat Killer” [Asesino de submarinos], del capitán Donald Macintyre.

Durante el combate con los destructores, el U-100 de Schepke fue forzado a la superficie mediante cargas de profundidad y luego embestido por el HMS Vanoc –falleciendo instantáneamente en el puente por la colisión-; mientras ocurría esto el U-99 fue detectado en la superficie por un nuevo sistema de radar en el HMS Walker, pero el segundo oficial de guardia del submarino alemán, quien estaba en el puente esa noche, cometió el error de ordenar una inmersión de emergencia en lugar de tratar de huir a toda velocidad en la oscuridad.

 

Una vez que el bote estaba por debajo de la superficie, fue rápidamente ubicado por el sistema de detección temprana ASDIC. Atacado por los destructores HMS Walker y HMS Vanoc, el U-99 se sumergió a más de 220 metros de profundidad al ser severamente dañado por cargas de profundidad, las cuales rompieron los tanques de aire, combustible y de lastre. Kretschmer no tuvo más remedio que abrir todos los tanques de lastre y salir a la superficie. Al emerger, ambos destructores británicos abrieron fuego contra el U-99 con sus cañones de 4 pulgadas, aunque después de dos minutos no habían logrado impactarle. Fue entonces que Kretschmer ordenó a su tripulación abandonar el bote, no sin antes hundirlo, lanzando, en lenguaje llano, el último y confuso mensaje de radio al almirante Karl Dönitz en la base de submarinos en Kerneval (a las afueras de Lorient), en Francia:

Dos destructores. Cargas de profundidad. 53,000 toneladas. Capturado. Kretschmer.

El suboficial William Begg, del HMS Walker, recordó el momento.

Tan pronto como dimos la vuelta de nuevo, el submarino de repente rompió a la superficie y parte de su tripulación corrió hacia su cañón, ordené a la dotación de nuestro cañón que abriera fuego. El submarino empezó a hundirse de popa.

 

De repente, el capitán hizo un llamado en inglés: ‘por favor, salven a mi tripulación’. El capitán Macintyre dijo: ‘¡Que se hundan los hijos de puta!’ (No olvidemos que estábamos en el fragor de la batalla y habíamos perdido a buenos hombres y barcos y algunos de ellos en una muerte horrible).

 

Luego nos ordenó tirar las redes de escape y flotamos hacia el submarino, convirtiéndonos nosotros mismos en un blanco fácil para cualquier otro submarino en la zona. Estábamos cerca de Islandia y la muerte era rápida en esas aguas.

El capitán de corbeta Joachim Schepke era miembro del Partido nazi y fue utilizado en muchas imágenes y eventos de propaganda. En la foto, Schepke pronuncia un discurso en el Sportpalast de Berlín, a principios de febrero de 1941. Fue su última aparición pública antes de perder la vida el 17 de marzo a manos de destructores británicos.

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