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Buna y la expulsión de los judíos de Oświęcim

Obras de construcción de I.G. Auschwitz, el gran complejo industrial levantado por I.G. Farben cerca de Oświęcim. (Fritz Bauer Institut, archivo Zahn / Wollheim Memorial).

A comienzos de 1941, Oświęcim se encontraba en medio de una transformación que había comenzado antes de que aparecieran las primeras instalaciones de una nueva fábrica. Incorporada al Reich tras la ocupación de Polonia y denominada Auschwitz por las autoridades alemanas, la ciudad y sus alrededores estaban sujetos a una política de germanización que contemplaba el desplazamiento de parte de la población polaca y judía.

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El 22 de enero, el alcalde alemán Heinrich Gutsche dejó constancia de que el Ansiedlungsstab-Süd, encargado de los reasentamientos en la región, preveía que una parte considerable de los judíos de Oświęcim tendría que abandonar la ciudad en los meses siguientes. La expulsión, por tanto, ya formaba parte de los planes de las autoridades alemanas.

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Al mismo tiempo, I.G. Farben buscaba en Alta Silesia el emplazamiento para una nueva planta destinada a producir Buna, un caucho sintético importante para la economía de guerra alemana. La zona de Auschwitz reunía varias de las condiciones necesarias, aunque la escala prevista de las obras planteaba también dificultades de alojamiento y mano de obra.

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Para mediados de febrero, las necesidades de aquel proyecto industrial habían llegado hasta las más altas instancias del Reich. El día 18, Hermann Göring, como plenipotenciario del Plan Cuatrienal, dirigió a Heinrich Himmler una orden clasificada como “asunto secreto del Reich” sobre la futura planta de Buna en Auschwitz:

ASUNTO SECRETO DEL REICH

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18 de febrero de 1941

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Asunto: Medidas de política de población para la planta de Buna de Auschwitz, en Alta Silesia Oriental.

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Para garantizar la mano de obra necesaria y el alojamiento de los trabajadores para la construcción de la planta de Buna de Auschwitz, cuyo inicio está previsto para principios de abril y que debe llevarse a cabo con la mayor rapidez posible, solicito que se adopten las siguientes medidas:

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1. Rápida expulsión de los judíos de Auschwitz y sus alrededores, especialmente con el fin de desocupar sus viviendas para alojar a los trabajadores de la construcción de la planta de Buna.

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2. Permanencia provisional, en sus viviendas actuales, de los polacos de Auschwitz y sus alrededores que puedan ser empleados como trabajadores de la construcción, hasta que concluyan las obras.

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3. Puesta a disposición, desde el campo de concentración vecino, del mayor número posible de trabajadores especializados y auxiliares de la construcción para las obras de la planta de Buna.

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Las necesidades totales de trabajadores de construcción y montaje en la obra ascenderán a entre 8.000 y 12.000 hombres, según el ritmo de construcción que pueda alcanzarse.

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Le ruego que me informe lo antes posible de las disposiciones que adopte al respecto de común acuerdo con GB-Chemie.

 

Firmado: Göring

 

Al Reichsführer SS Heinrich Himmler

Si deseas saber más, consulta el documento NI-1240, “Measures of Population Policy for the Auschwitz Buna Plant in East Upper Silesia”, conservado por el Harvard Law School Library Nuremberg Trials Project, y lee Hell’s Cartel: IG Farben and the Making of Hitler’s War Machine [El cártel del infierno: I.G. Farben y la creación de la máquina de guerra de Hitler], de Diarmuid Jeffreys.

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La orden no transformó la ciudad de un día para otro. Su efecto fue tomando forma durante las semanas siguientes, a medida que avisos y preparativos alcanzaban a quienes vivían en Oświęcim. Algunas familias intentaron recurrir ante las autoridades; otras comenzaron a organizar una partida cuyo destino todavía debían decidir.

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Jacob Hennenberg, vecino de Oświęcim, recordaría años después aquellos días:

Más o menos a finales de 1940 comenzaron a aparecer carteles con el siguiente mensaje: “Alle Juden nach Palestyna [Palästina] fahren wollen, sollen sich beim Judenrat melden”, es decir: “Todos los judíos que quieran viajar a Palestina deberán registrarse en el Judenrat”. Por supuesto, todos querían escapar, y así fue como obtuvieron una lista de todos. Nos dejamos engañar.

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A comienzos de marzo se nos notificó que durante ese mes tendríamos que abandonar Oświęcim. Nos permitieron llevarnos todo. Podíamos elegir entre tres ciudades: Sosnowiec, Będzin y Chrzanów. Mi padre dijo:

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—Nos iremos a Chrzanów.

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Quienes fueron a Sosnowiec y Będzin viajaron en un tren especial. A nosotros nos recogió un campesino de Polanki, que nos llevó en su carro hasta Chrzanów. Aquella operación nos tomó por sorpresa; de un modo u otro, estábamos indefensos. Nunca supe quién se instaló en nuestra casa, en nuestro hogar.

Si deseas saber más, consulta el material educativo del Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau, Expulsion of Polish and Jewish Population from Oświęcim and the Surrounding Villages [Expulsión de la población polaca y judía de Oświęcim y las aldeas circundantes], que reproduce el recuerdo de Jacob Hennenberg procedente de la colección de Edyta Chowaniec.

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En las semanas siguientes, la transformación de Oświęcim dejó de pertenecer únicamente a planes y expedientes. Para muchas familias empezó a medirse también en pertenencias que había que reunir, destinos que debían escogerse y casas que quedaban atrás.

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Mientras tanto, Buna seguía siendo un proyecto en desarrollo. Para I.G. Farben, su futuro podía expresarse en plazos, materias primas, trabajadores y capacidad industrial. Para quienes vivían en Oświęcim, aquel mismo proceso empezaba a adquirir otra medida: la distancia entre la casa que se dejaba atrás y una habitación en otra ciudad.

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La fábrica todavía pertenecía más a los planos que al paisaje. Su presencia, sin embargo, ya empezaba a sentirse en Oświęcim. Antes de que Buna levantara una sola chimenea, ya había familias obligadas a abandonar sus hogares para hacerle sitio.

Trabajadores forzados en las obras de I.G. Auschwitz. (Fritz Bauer Institut / Archivo del Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau).

Primera página de la traducción certificada del documento NI-1240, fechado el 18 de febrer

Primera página de la traducción certificada del documento NI-1240, fechado el 18 de febrero de 1941, sobre las medidas de población y mano de obra para la planta de Buna de Auschwitz. (Harvard Law School Library, Nuremberg Trials Project).

Carros cargados con muebles y pertenencias durante la expulsión de los judíos de Oświęcim,

Carros cargados con muebles y pertenencias durante la expulsión de los judíos de Oświęcim, en abril de 1941. Fotografía de Andrzej Kasza. (Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau).

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