Churchill propone una ofensiva en el desierto

El General Sir Archibald Wavell (a la derecha), comandante en jefe de la India, y el general sir Claude Auchinleck, nuevo comandante en jefe de Medio Oriente. Churchill había intercambiado las posiciones de estos dos generales entre sí después del fracaso de la Operación Battleaxe en junio de 1941.

Aunque aislada por tierra, la guarnición de Tobruk continuaba recibiendo suministros y reemplazos, entregados por la Armada Real durante la noche. Las fuerzas de Rommel aún no tenían los elementos suficientes para tomar el puerto libio.

 

Para el Afrika Korps esto estaba creando un problema de suministro para sus unidades frontales. Sus posiciones al frente en Sollum estaban al final de una cadena de suministro extendida que iniciaba en Trípoli y debía sortear la carretera costera en Tobruk. La amenaza aérea británica era constante y en cualquier momento las fuerzas aliadas intentarían un ataque para acabar con el sitio de Tobruk, como lo habían hecho durante la Operación Battleaxe.

 

Ante el fracaso de la operación, Churchill había relevado al general Wavell de su mando en el Desierto Occidental y asignado para tal posición al general Claude Auchinleck. El apremio de Churchill para tomar ventaja del reducido número de fuerzas alemanas en otros frentes, debido al gran contingente asignado en la Rusia soviética, era una situación que no debía desaprovecharse.

 

El primer ministro británico, en un comunicado al general Auchinleck, deja entrever que un futuro no muy lejano habría una estrategia a seguir en el Norte de África:

Miembros del 2/17 Batallón de Infantería australiano disfrutan de un cigarrillo, mientras que escudriñan el horizonte en busca de signos de actividad enemiga en el área de Tobruk. Los elementos son parte de la “Artillería Bush” y operan un cañón italiano 75/27 modelo 06 capturado.

19 de julio de 1941

 

Si no usamos la calma que nos otorga el enredo alemán en Rusia para restablecer la situación en Cirenaica, la oportunidad quizá nunca vuelva a ocurrir. Ha pasado un mes desde el fracaso de Sollum y, presumiblemente, otro mes tendrá que pasar antes de que sea posible renovar los esfuerzos. Indudablemente este intervalo nos debe dar bastante tiempo para el adiestramiento. Pareciera justificable combatir en una batalla dura y decisiva en el Desierto Occidental antes de que la situación cambie en detrimento nuestro y correr esos grandes riesgos sin los cuales la victoria rara vez se ha obtenido.

Si quieres saber más, lee “The Churchill War Papers: The Ever-Widening War, Vol. 3, 1941” [Los documentos de guerra de Churchill: la guerra cada vez más extensa, Vol. 3, 1941], editado por Martin Gilbert.

El precio de la Segunda Guerra Mundial... en vidas

2 Feb 2016

1/1
Please reload

Noticias Recientes

1 Dec 2019

Please reload

Archivo
Please reload

Búsqueda por Etiquetas
Please reload

Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
Copyright © 2016-2020 La Segunda Guerra Mundial... Hoy. Todos los Derechos Reservados