Durante la Batalla del Atlántico, Reinhard Hardegen, el comandante del submarino U-123, había finalizado su patrulla en la costa este de los Estados Unidos, donde apenas había escapado de ser hundido, cerca de Nueva York. Volvía a casa después de haber utilizado todos sus torpedos al hundir ocho barcos (según él nueve). El 24 de enero recibió noticias de que había sido galardonado con la Cruz de Caballero y la tripulación le hizo entrega de una medalla improvisada en una ceremonia formal a bordo del submarino.

 

Las operaciones ofensivas durante esta patrulla aún no habían terminado, por lo que comandante alemán estaba decidido a utilizar las armas de cubierta si la oportunidad se presentaba durante su lento regreso al este, hacia Francia. El 25 de enero el U-123 descubrió al vapor Culebra, de la Línea de Correo Real, un barco mercante británico equipado con mecanismos defensivos.

 

Aquí la bitácora del día del submarino U-123:

Duelo en el Atlántico

Un acercamiento al cañón de cubierta en el U-123 . El fuego del Culebra pasó entre la torre de mando y el cañón -la tripulación del cañón de la Marina Real no tuvo la suerte de causar daños mayores-.

25 de enero de 1942:

 

01:42

Total: 192 millas náuticas (mn)

A la fecha: 5734 mn

Sumergidos: 190 mn

 

14:31

40° a estribor, un vapor a la vista. Nuestro rostizado del sábado. Su curso 220°, velocidad 9 nudos. Rebasado, ¡vamos a darle!

 

16:00

CC 7953 SW 4, 7/10, Mar 4, Visibilidad. 12 mn. Lluvia.

 

17:02

Vamos adelante, aproximándonos hacia él. Se trata de un vapor pequeño con un cuadro alrededor de la proa para con utilizarlo como equipo de rastreo de minas. Muy pesado, con su cargamento en contenedores. Un cañón de aproximadamente 50 milímetros con escudo protector [texto ilegible].

 

17:57

CC 7982 SW 3-4, 3/10, Mar 3, Visibilidad. 15 mn

 

A unos 600 metros detrás del vapor. Cañón de cubierta listo y abrimos fuego. Los primeros disparos dan en la popa, después uno por debajo del puente y otro en el cuarto de máquinas. El vapor dispara su cañón. El percutor de nuestro MG C30 se ha roto, por lo que disparamos con nuestro cañón de cubierta al suyo. Varios blancos por debajo, pero continúa disparando hasta que un disparo da un blanco directo en el pivote. La tripulación del cañón fuera de acción, el cañón no puede moverse más.

 

Recibimos 5 disparos, que no penetraron el casco presurizado. Debido a que impactaron muy bajo, asumo que quedaron cortos de alcance, estallaron en la superficie y sólo las esquirlas golpearon nuestro casco. Algunos disparos pasaron entre el puente de mando y el cañón de cubierta, se podía escuchar como pasaban silbando.

 

El barco libera vapor, el puente está ardiendo y la tripulación abandona el barco en botes salvavidas. Extrañamente no sueltan las dos balsas grandes que están intactas en enormes escotillas en las salidas frontal y trasera. Quizá porque están del lado por el cual disparamos.

 

Remplazamos el percutor de nuestro cañón antiaéreo de 20mm. Disparamos una vez hacia el horizonte para probar el arma. El disparo explotó en el cilindro, aparentemente debido a un defecto en la manufactura de la ronda. Detonación prematura.

 

Desdichadamente el marino especialista Art. Mt. Tölle es alcanzado por metralla en la parte posterior de su cabeza y cayó en cubierta sangrando profusamente. El Mtr. OGfr. Vonderschen tiene una herida superficial de 5 centímetros en su muslo izquierdo, que resulta inofensiva. No es culpa de nadie. Vonderschen pertenecía al equipo del cañón antiaéreo, Tölle se encontraba cerca del periscopio de popa tomando fotografías del vapor en llamas. Estábamos disparando a la parte anterior derecha. Tölle ha perdido mucha sangre y ha tenido que vomitar varias veces.

 

El vapor sólo pudo enviar “SSS” sin mencionar nombre y posición. Nos aproximamos a los botes salvavidas y el primer oficial nos comentó que el barco era el CULEBRA (3044 TRB) de Liverpool con “carga general”. Hay agua en los botes y los sobrevivientes tienen sólo un cubo agujerado por la metralla. Les proporcionamos varios cubos y provisiones para algunos días consistentes en pan, manteca y salchichas y adicionalmente un cuchillo para abrir la comida enlatada. Tienen agua suficiente.

 

Les dimos su posición exacta y el curso hacia las Bermudas. El [texto ilegible] estaba nadando en el agua y sería recogido por los botes. En el CULEBRA, las municiones de señalización en el puente y el resto de las municiones del cañón detonan. Divertido observar los fuegos artificiales con los cohetes paracaídas. El puente se colapsa. Estamos disparando para hacer agujeros en la popa por debajo de la línea de flotación. A medida que la popa se asienta, la carga en cubierta se mueve y nos permite ver partes de aviones. Alas con una escarapela azul, blanca y roja y un anillo amarillo alrededor, ensamblajes de fuselaje y de cola. Una llanta inflada del tren de aterrizaje flota en el agua y los caballeros llaman a esto “¡carga general!”.

 

Hicimos unos cuantos agujeros más en la parte trasera. La popa se hunde y la proa se levanta y nuestro noveno vapor descansa en el fondo del mar. Curso 70°, ambos motores a media velocidad.

Si quieres ver el reporte completo, visita el sitio U-Boat Archive.

 

Los botes salvavidas del Culebra nunca fueron encontrados; se perdieron el maestre George Bonner, junto con 38 miembros de la tripulación y cuatro artilleros de la Marina Real.

Imágenes del U-123 fechadas enero de 1942 con un barco mercante a la distancia. Este bien pudiera ser el Culebra, que fue atacado desde una posición que daba a la proa. El fotógrafo a bordo del U-123, el marino especialista Tölle, fue gravemente herido durante el ataque cuando una ronda falló y explotó prematuramente.

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