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La Fortaleza Voladora B-17 “El Memphis Belle” se muestra en su camino de regreso a los Est

La Fortaleza Voladora B-17 “Memphis Belle” en su regreso a Estados Unidos en junio de 1943, tras completar 25 misiones desde Inglaterra. Para Roosevelt, el crecimiento de la fuerza de bombarderos pesados estadounidenses en Gran Bretaña era uno de los argumentos con los que intentaba demostrarle a Stalin que los Aliados occidentales sí aumentaban la presión sobre Alemania, aunque la invasión del continente quedara aplazada hasta 1944.

A comienzos de junio de 1943, la tensión diplomática entre los Aliados giraba en torno a una cuestión decisiva: el segundo frente. Para Stalin, la apertura de un frente angloamericano en Europa occidental era una necesidad urgente. La Unión Soviética llevaba casi dos años soportando el principal peso de la guerra terrestre contra Alemania, y el Kremlin esperaba que la victoria aliada en África del Norte permitiera, por fin, un desembarco en Francia en 1943.

 

En Washington, sin embargo, Roosevelt y Churchill habían llegado a una conclusión distinta. Durante la Conferencia Trident, celebrada en mayo de 1943, los jefes militares aliados acordaron dar prioridad inmediata a Sicilia, preparar el colapso de Italia, intensificar la ofensiva aérea contra Alemania y concentrar fuerzas en Gran Bretaña para una invasión a gran escala del continente en la primavera de 1944. Roosevelt sabía que esa decisión sería mal recibida en Moscú, por lo que envió a Stalin un mensaje “personal y muy secreto” con la explicación estratégica de las decisiones adoptadas.

Si bien el mensaje fue recibido por Stalin el 4 de junio de 1943, funciona bien como entrada del 3 de junio, como la antesala diplomática de la noticia. En él, Roosevelt no sólo admitía implícitamente que no habría invasión de Europa occidental en 1943, sino que también intentaba presentar la estrategia alternativa delineada por estadounidenses y británicos durante la Conferencia Trident. El texto decíaVer Más

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