El debilitado Afrika Korps emprende la retirada

British soldier captures German tank crewmember during the battle of El Alamein, October 1

Soldados británicos capturan a un tripulante de un tanque alemán durante la batalla de El Alamein, en octubre de 1942.

Al tiempo que la Operación Súpercarga se había puesto en marcha, los vehículos blindados aliados aparecieron frente a las líneas defensivas alemanas. Los tanques abrieron fuego a una distancia de 2,000 metros, pero inicialmente no pudieron atravesar las posiciones defensivas del Eje. Del lado alemán, en el área de Sidi Barrani, la potencia de fuego total del Regimiento Panzer 8 estaba compuesta por sólo catorce Panzer. Los alemanes continuaron luchando e incluso pudieron destruir siete tanques enemigos mientras continuaban repeliendo los continuos ataques británicos.

Para el 5 de noviembre, las fuerzas del Deutsche Afrika Korps se encontraban en constantes movimientos de retirada. En las primeras horas de la mañana, el Afrika Korps llegó al área al suroeste de Fuka y pasó a una posición defensiva por fases. Durante la noche, los alemanes retrocedieron aproximadamente 100 kilómetros y se posicionaron en el desierto al sur de la Vía Balbia, prácticamente sin combustible:

Después de la retirada durante la noche del 4/5, que fue exitosa sin ningún encuentro con el enemigo, el enemigo con 200 tanques, 200 vehículos y camiones habían alcanzado la retaguardia del Regimiento Panzer 8 a las 0700 horas y destruyeron algunos panzers. Después de que se logró un intervalo de distancia alrededor del mediodía, se observaron fuerzas de reconocimiento enemigas al sur y hacia al este de la División y consistiendo aproximadamente de un destacamento reforzado de reconocimiento. El ataque poco antes del anochecer desde el sur fue rechazado con fuego de artillería. Con vista de la confrontación de las fuerzas enemigas con la 90ª Ligera y el 21. Panzer, el siguiente movimiento de retirada de la división continúa sin encuentros con el enemigo hasta el 6.11

Con las primeras luces de la mañana, la unidad de combate se percató que fuertes unidades blindadas las estaban siguiendo, cuando un tanque Grant abrió fuego repentinamente y disparó contra tres Panzer. Después de esta breve escaramuza, el Kampfgruppe evadió la acción adicional para mantener conexión con la división, pero ya en el sur fue superada por tanques Crusader II y Sherman, con carros blindados y tanques ligeros siguiéndola de cerca. En La corta acción que siguió cuatro Panzer más se perdieron debido a fallas mecánicas y tuvieron que ser destruidos. Lo más probable es que uno de esos Panzer perteneciera a Wilhelm Hagios, por lo que decidió destruirlo para que no fuera capturado por los británicos:

Tenía dos granadas de mano y botes de gasolina, así que salté e hice mi carrera más rápida de 100 metros y me escondí cerca del tanque enemigo en el lado derecho de la torreta We, y encendí los botes de gasolina a través de la escotilla.

Adolf Lamm era un Unteroffizier y operador de radio panzer que había volado a Tobruk desde Atenas como reemplazo a principios de octubre. Eso tan sólo había sido lo suficientemente aterrador, ya que su transporte había sido atacado por aviones enemigos en su trayecto. Por fortuna, lograron escapar, pero al llegar a Tobruk le ordenaron inmediatamente que se dirigiera a El Daba, más al este por la costa hacia Alamein. Lamm recuerda su precaria situación durante la retirada el 5 de noviembre:

En algún lugar de nuestra retirada por el desierto, podría haber sido por Sidi Barrani, en la mañana alrededor de las 0900, nuestro Panzer se detuvo. No quiso continuar. Los intentos desesperados del hábil conductor fueron inútiles. Desmontamos. Giramos el cañón hacia atrás. Abrimos el compartimiento del motor. Un juego de adivinanzas: ¿cuándo nos alcanzará Tommy? Nuestro teniente nos abandonó, agarró un Feldwebel de la compañía que lo acompañaba, entregó el Panzer con algunas “instrucciones de operación” para el peor de los casos y se fue en el Panzer intacto del Feldwebel. No tuve mucha suerte con Feldwebels en el ejército y en África no fue mejor. Esta vez tampoco fue una excepción. Presuntamente, nuestro teniente tampoco se llevaba bien con él y por eso le había encomendado esta misión suicida. Era un tipo solapado y astuto, con mucha práctica en el arte de hacer que la vida de sus subordinados fuera un infierno. El conductor nos mostró el carburador desarmado, un bloque fundido, una cuya mitad tenía en la mano. En el interior brillaban unas gotas grandes de agua. Lávelo, instálelo, métalo y enciéndalo. “¡Vamos!” alguien dijo. El Panzer empezó a moverse, la oruga traqueteando y rechinando. ¡Muévanse; vamos a salir de aquí! Por extraño que parezca, no hubo fuego hostil.

Si deseas saber más, lee “Panzer Regiment 8 In World War II: Poland, France, North Africa” [El Regimiento Blindado 8 en la Segunda Guerra Mundial: Polonia, Francia, Norte de África], de Kevin Fish.

A wounded German officer, found in the Egyptian desert during the first two days of a Brit

Un oficial alemán herido, encontrado en el desierto egipcio durante los dos primeros días de una ofensiva británica, está custodiado por un centinela mientras espera refuerzos, el 13 de noviembre de 1942.

Destroyed_Panzer_IIIs_near_Tel_el_Eisa_1942.jpg

Un Panzer III destruido cerca de Tel el Eisa 1942