Oscar Strawczynski llegó a Treblinka el 5 de octubre de 1942 en un transporte desde la ciudad de Częstochowa. Las mujeres y los niños fueron separados inmediatamente de los hombres y nunca más volvieron a ver a su madre, a su esposa o a sus hijos Anka, Guta y Abus.
Él estaba en el grupo de hombres con su padre anciano. Los alemanes pidieron a los obreros calificados que dieran un paso al frente —una orden a la cual no hicieron caso—. Sin embargo, fue reconocido por un judío quien era ya un prisionero en el campo —un hombre que sabía que él era un experto hojalatero—. Oscar fue retirado de las filas de los recién llegados, sin ni siquiera darle tiempo para despedirse de su padre.
De los miles que llegaban diariamente a Treblinka, un número relativamente pequeño era retenido para trabajar para los alemanes. Trabajaban en el entierro —después, la cremación— de las víctimas, y en la clasificación de las enormes cantidades de ropa y mercancías que llegaban a diario en los transportes... Ver Más










