Bombarderos tácticos Douglas A-20 Havoc de la Fuerza Aérea del Ejército de los Estados Unidos (USAAF) sobrevolando Túnez durante la Campaña del Norte de África, febrero de 1943. A partir del 23 de febrero, la intensificación de los ataques aéreos aliados castigó severamente las posiciones, rutas de retirada y concentraciones del Eje en el sector del Paso de Kasserine.
El 23 de febrero de 1943, el escenario en torno al Paso de Kasserine ya no era el de la irrupción fulgurante que había sorprendido a unas fuerzas estadounidenses todavía inexpertas, sino el de una ofensiva que comenzaba a agotarse bajo el peso combinado de la reacción aliada, la fricción interna del mando del Eje y una supremacía aérea cada vez más visible. Tras los éxitos iniciales en Sbeitla y la penetración a través de Kasserine, las fuerzas de Rommel se encontraron con un enemigo que aprendía con rapidez, reforzaba sus líneas y explotaba con creciente eficacia su ventaja material. La meseta de Hamra, convertida en punto neurálgico del combate, resistió los intentos alemanes de consolidar el flanco occidental, mientras las reservas angloamericanas fluían hacia el sector crítico.
La pausa del mal tiempo, que había ofrecido un respiro operativo, dio paso a cielos despejados y con ello a una demostración contundente del poder aéreo aliado. A partir del mediodía, oleadas de aviones estadounidenses golpearon sin tregua las columnas en retirada, los valles y los accesos logísticos, alterando movimientos, castigando concentraciones y desorganizando cualquier intento de recomposición. Lo que había comenzado como una victoria táctica de los blindados alemanes derivaba ahora en una retirada forzada, marcada no solo por la presión enemiga, sino también por decisiones estratégicas que, a juicio de Rommel, habían desviado el impulso hacia objetivos de menor alcance.
En ese clima de desgaste, frustración y creciente asimetría, Rommel escribió su testimonio simultáneamente militar y personal, donde la evaluación operativa se entrelaza con la percepción amarga del mando, la rivalidad entre estructuras alemanas e italianas y la sensación de combatir ya no sólo al enemigo, sino a las limitaciones impuestas desde la propia jerarquía del Eje... Ver Más










