El Estado nazi perdurará por el próximo milenio

Ulrich von Hassell, (de traje claro con sombrero en la mano), al lado de Hitler, contribuyó como embajador en Roma para el acercamiento entre Mussolini y Hitler.

La serie de reveses sufridos en el norte de África y en los Balcanes estaba haciendo que los británicos empezaran a poner en serias dudas si la conducción de la guerra era la adecuada. La opinión de diversas figuras estaba generando interrogantes sobre si, en algún momento, Hitler sería detenido.

 

Vere Hodgson era una trabajadora social viviendo en el área de Notting Hill Gate en Londres. Su testimonio de los bombardeos durante el Blitz y la vida en Londres durante la guerra es un relato fascinante de la vida cotidiana de la gente común. El diario está lleno de detalles acerca de las dificultades de los ingleses para obtener alimentos, las responsabilidades de ser un centinela de incendios durante los ataques aéreos y el costo que las incertidumbres de la vida trajeron para la población.

 

El sentimiento general de la gente fue descrito por Hogdson en su diario el 29 de abril de 1941:

El puesto de un tendero en Londres durante la guerra. En el letrero se lee: "naranjas sólo para los niños".

4 de mayo de 1941, Ebenhausen

 

Las derrotas en África y Grecia han dañado sin duda la situación de Gran Bretaña porque ponen en peligro su estatus entero en el Cercano Oriente. Las repercusiones en Turquía, Irak, Egipto e India son inequívocas. Dieckhoff también dice que los aislacionistas en los Estados Unidos dicen haber ganado terreno, aunque por otra parte, Roosevelt y todos aquellos que lo apoyan están redoblando sus esfuerzos.

 

En Berlín, entre el Partido, los militares y, hasta cierto punto, la gente, el barómetro ha subido perceptiblemente. La ansiedad de la gente que sabe, sin embargo, no ha disminuido. Uno no puede ver un éxito decisivo desarrollándose en la situación de la guerra, especialmente desde que la guerra submarina, en donde tantas esperanzas se han fundado, está encontrando medidas de defensa cada vez más efectivas. Es necesario una decisión rápida porque la comida y otras dificultades se incrementarán muy tangiblemente, especialmente si se lanza el ataque en Rusia, para el cual los preparativos que se están realizando han aumentado intensamente. Hay quienes piensan que toda esta empresa de locura está siendo empujada en un esfuerzo para intimidar a los bolcheviques con la amenaza de decapitar a la mayor cantidad de ellos, si no hacen lo que Hitler quiere.

 

Aquí esta lo que se demanda de ellos: Explotación alemana de Ucrania, acceso al petróleo para nuestro esfuerzo de guerra y un ataque sobre Gran Bretaña. (Este es el programa aproximadamente). Pareciera obvio que sólo las personas que están temblando de miedo por sus posiciones y vidas cederían a estas demandas y así entregar Rusia. No puedo juzgar si así se ven las cosas en Moscú.

 

Una extraña escena tuvo lugar en Moscú a la partida de Matsuoka. Stalin, ante la sorpresa de todos, apareció en la plataforma de la estación y le dijo a Schulenburg en tono de broma: ‘Vaya a Berlín y dígales que ‘¡queremos seguir siendo amigos!’’ Después palmeó al general Krebs, el agregado militar asistente alemán, en el hombro con las palabras ‘¡Bien, bien, un general alemán! (Una historia contada por Schulenburg)’.

 

Contrario a expresar un acuerdo con Berlín, Matsuoka concluyó un pacto de neutralidad con los soviéticos [13 de abril de 1941], aunque siempre se había disculpado con los alemanes al decir que tenía que consultar al Emperador y al Gabinete. En su telegrama de despedida a los rusos, él exudaba cordialidad y destacó que su estancia en Moscú fue la más larga que había hecho. Naturalmente, los rusos le contaron a él lo que nosotros le habíamos ocultado, que un ataque alemán es inminente.

 

La situación es complicada por las continuas explicaciones de los italianos (a pesar de sus ‘victorias’) sobre que ellos no pueden continuar la guerra más allá de este otoño. Esto es chantaje, por supuesto, pero también está basado en hechos. Consecuentemente Hitler concluye que el debería cumplirles todos sus deseos. Los británicos se están apegando a su principio de darle la bienvenida a todas las distracciones alemanas y tienen razón para hacerlo. Su planificación militar y política, sin embargo, es lamentable. Desde donde están parados es imperdonable (1) que no avanzaran hacia Trípoli, lo cual era fácil; (2) que están simplemente dejaron llegar nuestras tropas en el norte de África; (3) que no convirtieron el avance de Rommel (no autorizado) en un fiasco. ¡Eso hubiéramos hecho nosotros!

 

Considerando que la situación militar ha mejorado en términos generales, el panorama doméstico es más sombrío: la desmoralización desde arriba, la bolchevización y desmantelamiento del sistema de justicia procede su curso de realización.

 

El 8 de abril conferí con Oster en la casa de Beck. Saber acerca de y recibir prueba de órdenes firmadas por Halder y distribuidas a las tropas como las medidas que deben tomarse en Rusia, hace que el pelo de uno se ponga de punta, y la transformación sistemática de la legislación militar para la población conquistada en despotismo incontrolado, en realidad esto es una caricatura de toda ley. Este tipo de cosas convierte a los alemanes en un ‘boche’, la creación de un ser que hasta entonces sólo había existido en la propaganda enemiga. Brauchitsch ha sacrificado el honor del ejército alemán al emitir esas órdenes de Hitler.

Si quieres saber más, lee “The Ulrich von Hassell Diaries: The Story of the Forces Against Hitler inside Germany” [Los diarios de Ulrich von Hassell: la historia de las fuerzas en contra de Hitler dentro de Alemania].

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