La retirada alemana del Cáucaso estaba en marcha. El límite de los territorios ocupados por los nazis se había alcanzado; a partir de ese momento comenzaría una larga retirada de la Unión Soviética.
Mientras 200,000 tropas alemanas quedaron atrapadas en Stalingrado, muchos más se vieron bloqueados o en posiciones expuestas a las afueras de la ciudad, al tiempo que el ejército soviético consolidaba sus conquistas territoriales. Las proximidades de Stalingrado habían estado resguardadas por una mezcla de tropas alemanas, rumanas, húngaras e italianas. Muchos de ellos habían sido capturados. Cientos de miles más se encontraban ahora en una retirada precipitada, mientras trataban de evitar ser cercados.
Eugenio Corti estaba entre los elementos dispares del ejército italiano que ahora se encontraba en retirada hacia el oeste. La mayoría fue obligada a marchar, llevando consigo todos los suministros que tenía a la mano, a menudo muy pocos. Caminaron a bajas temperaturas, a través de la nieve de la estepa, sólo deteniéndose cuando podían encontrar refugio. Durante todo su trayecto fueron acosados por el Ejército Rojo.
A principios de enero, el grupo de Corti se encontraba en la localidad de Chertkovo. Corti calcula que de los 30,000 hombres que salieron de su posición sobre el río Don, sólo unos 8,000 pudieron llegar hasta ese lugar. Un gran número resultó herido o congelado; todos estaban agotados. Cada trozo de espacio en la pequeña ciudad fue ocupado. Para el 7 de enero fueron rodeados y se encontraban bajo bombardeos constantes... Ver Más










