Uno de los mayores problemas durante la campaña Kokoda fue la del suministro de materiales

Uno de los mayores problemas durante la campaña Kokoda fue la del suministro de materiales y bienes. Los aviones de transporte Douglas C-47 (conocidos en la aviación civil como DC-3) fueron apodados como los “bombarderos de galletas”, puesto que dejaban caer los suministros a lo largo del Sendero de Kokoda. Estos suministros eran recogidos y llevados a las líneas del frente por cargadores de Papúa. Los suministros se dejaban caer en espacios abiertos, aunque muchos pertrechos erraron su objetivo y cayeron en la selva circundante o se dejaban caer de demasiada altura, provocando que se destrozaran al chocar contra el suelo. El abastecimiento mejoró al tiempo que la batalla a lo largo del Sendero de Kokoda se desarrolló. Los pilotos y las tripulaciones estuvieron en mejores condiciones para identificar las áreas donde debían dejarse caer las provisiones y comenzaron a volar a una altura óptima para el lanzamiento de los paquetes; sin embargo, los suministros todavía tenían que ser transportados hasta por tres días para llegar a la línea del frente.

En las partes altas de las remotas selvas de Papúa Nueva Guinea, en condiciones peligrosas llenas de lodo profundo hasta los tobillos, la batalla por el Sendero de Kokoda se intensificó de nuevo. Los japoneses habían sido reforzados y ahora superaban en números de cinco a uno a los defensores australianos. Buscaban aniquilar el grupo remanente de tropas australianas impidiendo su camino a lo largo del Sendero.

Estuvieron muy cerca de lograrlo, pero las acciones de un hombre son consideradas como las que alteraron el curso de la batalla, retrasando el avance japonés y permitiendo que el resto de su unidad pudiera realizar una retirada combatiendo.

 

De la citación de la Cruz de la Victoria para el soldado Bruce Steel Kingsbury... Ver Más