El proceso para exterminar a los judíos que habían sido ubicados en los guetos de Polonia y en el territorio ocupado en la Unión Soviética, estaba alcanzando niveles de industrialización; la apertura de campos de la muerte, tales como Belzec y Sobibor, y los Einsatzgruppen, quienes continuaban ejecutando a miles mediante fusilamientos, habían traído la muerte a centenas de miles de judíos.

 

Sin embargo, había preocupación entre los comandantes de las SS por la “presión psicológica” que traían las ejecuciones a estos escuadrones. La mayoría de ellos estaban provistos de cantidades abundantes de alcohol para soportar, especialmente aquéllos haciendo los disparos. Por tanto, hubo un interés activo en otros métodos de exterminio. La más viable era el uso de camiones, cuyos gases del escape eran desviados al compartimiento sellado en la parte trasera, donde las víctimas estaban encerradas. Algunos miembros de las SS debatían entre ellos mismos sobre la mejor manera de utilizar este sistema:

Nota sobre el uso eficiente de cámaras de gas móviles

Ejecución de judíos en Ivangorod, Ucrania, en 1942. Una mujer está tratando de proteger a un niño con su propio cuerpo justo antes de ser ejecutada con fusiles a quemarropa. Este tipo de ejecuciones causaba mucho “estrés” en las unidades Einsatzgruppen de la SS, por lo que se buscaron métodos más “benévolos” para beneficio del verdugo y no de las víctimas.

Carta del Dr. August Becker, SS Untersturmführer, al SS-Obersturmbannführer Rauff, 16 de mayo de 1942:

 

La renovación de las furgonetas por los grupos D y C ha finalizado. Mientras que las furgonetas de la primera serie también pueden ponerse en acción si el clima no es demasiado malo, las furgonetas de la segunda serie (Saurer) se detienen por completo en tiempo lluvioso. Si ha llovido, por ejemplo, durante sólo media hora, la furgoneta no puede utilizarse porque simplemente se desliza. Sólo puede utilizarse en clima absolutamente seco. Ahora sólo es cuestión de saber si la furgoneta sólo puede utilizarse detenida en el lugar de ejecución. Primero la furgoneta tiene que ser traída a ese lugar, lo cual es posible solamente con buen clima. El lugar de ejecución suele estar a 10 o 15 kilómetros de distancia de las carreteras y es de difícil acceso debido a su ubicación; en clima empapado o húmedo no es accesible en absoluto. Si las personas que serán ejecutadas son conducidas o llevadas a ese lugar, entonces se dan cuenta inmediatamente de lo que está pasando y se ponen inquietas, lo cual debe evitarse en la medida de lo posible. Sólo queda un camino; cargarlos en el punto de recolección y conducirlos al lugar.

 

Ordené que las furgonetas del grupo D fueran camufladas como casas-remolque, poniendo una serie de persianas a cada lado de las pequeñas furgonetas y dos a cada lado de las furgonetas de mayor tamaño, como se ven a menudo en casas rurales en el campo. Las furgonetas llegaron a ser tan conocidas, que no sólo las autoridades sino también la población civil, las denominaban ‘camiones de la muerte’, tan pronto como uno de estos vehículos aparecía. Es mi opinión que las furgonetas no pueden mantenerse en secreto por mucho más tiempo, ni siquiera siendo camufladas.

 

 

Además de eso, ordené que, durante la aplicación de gas, todos los hombres debían mantenerse lo más alejado posible de las furgonetas, para que no sufran daños a su salud por el gas que eventualmente pudiera escapar. Me gustaría aprovechar esta oportunidad para traer lo siguiente a su atención: varios mandos han tenido que hacer que la descarga, después de la aplicación de gas, fuera realizada por sus propios hombres. Traje a la atención de los SK [Comandos Especiales] involucrados, las inmensas lesiones psicológicas y daños a la salud que este trabajo puede traer a esos hombres, incluso si no de inmediato, al menos sí posteriormente. Los hombres se han quejado conmigo acerca de los dolores de cabeza que sufrían después de cada descarga. Sin embargo, ellos no quieren cambiar las órdenes, porque tienen miedo de que, si llaman a prisioneros para realizar este trabajo, podrían utilizar un momento oportuno para escapar. Para proteger a los hombres de estos daños, pido en consecuencia que se emitan órdenes apropiadas para el caso.

 

La aplicación del gas usualmente no se lleva a cabo correctamente. Con el objetivo de llegar a un final tan rápidamente como sea posible, el conductor pisa el acelerador al máximo. Al hacer esto, las personas a ser ejecutadas sufren muerte por asfixia y no muerte por quedarse dormidos, como estaba planeado. Mis instrucciones han demostrado que un ajuste correcto de las palancas hace que la muerte sea más rápida y los prisioneros se queden dormidos tranquilamente. Rostros deformados y excreciones, que podían ser observados anteriormente, no se han descubierto más.

Si deseas saber más, visita Holocaust Education & Archive Research Team [Educación del Holocausto y Equipo de Investigación de Archivo].

Un camión Magirus-Deutz dañado, encontrado en 1945 en Kolno, Polonia, no lejos del campo de exterminio de Kulmhof (Chelmno). Muy similar al tipo usado por los nazis -este camión resultó no haber sido modificado.

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