top of page

El Afrika Korps toma forma en Trípoli

Un Panzer IV es descargado de un buque de transporte en Trípoli durante el despliegue de las fuerzas acorazadas alemanas en Libia, en 1941. La llegada de hombres, vehículos y suministros acompañaba la formación del Deutsches Afrikakorps.

En Trípoli, el 21 de febrero de 1941, la intervención alemana en el norte de África comenzaba a dejar de parecer una sucesión de desembarcos. Por el puerto, los aeródromos y las carreteras de Tripolitania continuaban llegando hombres, vehículos, suministros y personal de estado mayor destinados a sostener un frente que, apenas unas semanas antes, había estado exclusivamente en manos italianas.

Convertir aquellos contingentes en una fuerza capaz de actuar planteaba problemas mucho más prosaicos que los grandes planes de campaña. Parte de la 5.ª División Ligera permanecía en tránsito y las unidades que ya habían desembarcado debían recorrer cientos de kilómetros hacia el este mientras se organizaban el transporte, el abastecimiento y las relaciones de mando con los italianos.

Ese mismo día se produjo un cambio pequeño en apariencia, pero destinado a perdurar. El mando creado cinco días antes con el nombre de “Comandante de las tropas alemanas en Libia” pasó a denominarse Deutsches Afrikakorps. Todavía era, en buena medida, una formación en construcción; el nombre por el que sería conocida durante el resto de la campaña apareció antes de que sus unidades terminaran de reunirse.

Entre quienes se incorporaron al nuevo mando se encontraba el mayor Hans-Joachim Schraepler, que llegó por avión a Trípoli para integrarse en el estado mayor de Erwin Rommel. Había servido con él durante la campaña de Francia y, tras aterrizar en África, escribió a su esposa. Su carta conserva la impresión inmediata de un hombre que acababa de incorporarse a aquella fuerza recién bautizada:

Trípoli, 21 de febrero de 1941

Queridísima, te anuncio mi llegada a Trípoli:

Desde el avión vimos un convoy alemán en el Mediterráneo: varios aviones de la fuerza aérea alemana, lanchas torpederas y luego las costas de muchas islas. Rodeamos Malta, por supuesto, una base británica.

Antes de aterrizar en Trípoli, el avión dio una vuelta sobre la campiña, la ciudad y el desierto. Palmeras, chozas, casas cuadradas construidas con techos planos. Por ahora no puedo decir más. Es África, tal como la conoces por las fotografías.

Trípoli: una ciudad de 105.000 habitantes, 30.000 italianos, libios, estos últimos pobremente vestidos. En las calles, muchos “soldados”: blancos, negros, italianos; también marineros y algunos alemanes con sus nuevos uniformes. Esto resulta particularmente llamativo. Un ir y venir constante. En las calles, por supuesto, ninguna disciplina. El chófer tuvo que tocar la bocina repetidas veces para poder pasar.

Fui a ver a Rommel, quien no sabía que yo ya había llegado y que había sido destinado oficialmente a su estado mayor. Se alegró mucho. En medio de su gran alegría, me puso al corriente de todo, sobre lo cual, por supuesto, no puedo escribir. Lo siento. Puedes estar segura, querida, de que alcanzará su objetivo. Ya en estos días ha conseguido mucho. Quizá puedas leer entre líneas.

Rommel es una personalidad impresionante y también imponente. ¡Ojalá nuestras tropas llegaran pronto! Los actuales problemas de competencias con las tropas italianas han quedado resueltos. Por supuesto, nunca cesarán. Rommel tiene grandes planes.

Ahora tengo que ir a la comida en común; son las 19:30. Saldrá un correo hacia Berlín. Para todos ustedes, mis queridos, muchos saludos afectuosos; y para ti, muchos más desde un país extranjero.

Con cariño, tu Jochen.

Si deseas saber más, lee At Rommel’s Side: The Lost Letters of Hans-Joachim Schraepler [Al lado de Rommel: las cartas perdidas de Hans-Joachim Schraepler], de Hans-Joachim Schraepler, editado por Hans-Albrecht Schraepler.

Todavía no había una gran victoria alemana que celebrar. La carta de Schraepler conserva un momento anterior a todo eso, cuando los planes avanzaban más deprisa que una fuerza que todavía debía vencer las distancias, asegurar el abastecimiento y resolver problemas de mando antes de que aquellos planes pudieran convertirse en operaciones.

Precisamente por eso resulta tan reveladora. Entre la primera impresión de Trípoli, las fricciones con los italianos y la confianza que Schraepler depositaba en Rommel se perfila una campaña que todavía era más expectativa que resultado. Había entusiasmo, proyectos y una estructura que comenzaba a definirse, pero aún faltaba comprobar cómo funcionaría todo aquello en el frente.

El Deutsches Afrikakorps ya tenía nombre. En el desierto, su verdadera medida todavía estaba por demostrarse.

Un Panzer III de la 5.ª División Ligera en Trípoli, en 1941, durante la llegada de las fuerzas alemanas a Libia. Bajo la torreta conserva todavía la insignia de la 3.ª División Panzer, de la que procedía el vehículo. (© SZ Photo / Scherl / Bridgeman Images, SZT3017651.)

El mayor Hans-Joachim Schraepler, fotografiado junto a Erwin Rommel en el desierto de Libi

El mayor Hans-Joachim Schraepler, fotografiado junto a Erwin Rommel en el desierto de Libia en 1941. Integrado en el estado mayor de Rommel, sus cartas a su esposa conservaron un registro casi cotidiano de los primeros meses del Deutsches Afrikakorps. (Fotógrafo no identificado; fotografía reproducida en At Rommel’s Side, Frontline Books/Pen & Sword, 2009.)

bottom of page