Rescatistas trabajan entre los escombros de la iglesia parroquial de St. Mary the Virgin, en St. Marychurch, Torquay, después del ataque aéreo del 30 de mayo de 1943. La imagen fue publicada en el Torquay Times del 4 de junio de 1943 sin identificar el lugar exacto por razones de censura de guerra.
El 30 de mayo de 1943, domingo de rogaciones, cazabombarderos alemanes Focke-Wulf Fw 190 llegaron desde el mar y atacaron Torquay, en Devon. No fue una gran incursión estratégica como las que devastaban ciudades industriales, sino uno de aquellos ataques rápidos contra localidades costeras británicas que podían producir, en pocos minutos, una destrucción desproporcionada. Torquay tenía un valor militar indirecto: muchos hoteles y casas de huéspedes habían sido requisados para alojar y entrenar a personal de la RAF, y la ciudad formaba parte de una costa todavía sometida a incursiones alemanas.
Aun así, el golpe más recordado de aquel día no cayó sobre una instalación militar. Una bomba alcanzó la iglesia parroquial de St. Mary the Virgin, en St. Marychurch, justo cuando los niños comenzaban a llegar para la escuela dominical, muchas niñas ya estaban dentro del edificio, acompañadas por algunas mujeres, mientras varios niños todavía jugaban cerca de la entrada. Entonces los aviones llegaron desde el mar y las bombas comenzaron a caer.
La iglesia quedó destruida casi por completo. Los rescatistas acudieron desde distintos puntos e intentaron mover con las manos toneladas de mampostería, metal, madera y vidrio; aun así, los últimos cuerpos no fueron recuperados hasta 48 horas después. La tragedia local quedó asociada para siempre con los 21 niños recordados en el memorial de Torquay, junto con los adultos que murieron en la iglesia y las demás víctimas del ataque en St. Marychurch y sus alrededores.
Las cifras varían según las fuentes. Para evitar una afirmación demasiado cerrada, conviene decir que 21 niños murieron en la iglesia, junto con varios adultos vinculados a la escuela dominical, y que el ataque causó alrededor de 45 muertos en total en St. Marychurch y la zona cercana. La inscripción de la iglesia reconstruida recuerda a 26 niños y maestros fallecidos en el interior del edificio, mientras que Devon Heritage identifica nominalmente a 21 niños y 3 adultos relacionados con la iglesia.
Jean Sangster, entonces una niña de diez años, sobrevivió al derrumbe. Décadas después, su testimonio muestra la tragedia desde la escala más íntima: una niña que casi llevó consigo a su hermano menor, una sirena que sonó demasiado tarde, una vidriera iluminada por el destello de la explosión y una mano tomada bajo los escombros… Ver Más

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