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Un caza nocturno Me110 ‘Nachtjagdflugzeugs’ se prepara para una misión de 1943..jpg

​Caza nocturno Messerschmitt Bf 110 equipado para operaciones nocturnas. Aparatos de este tipo formaban parte de la defensa aérea alemana durante la batalla nocturna sobre el Reich, apoyados por estaciones de control, radares de alerta y equipos de interceptación a bordo.

El 27 de julio de 1943, Hamburgo ya no era un objetivo inesperado. La ciudad había entrado en la Operación Gomorra y la defensa nocturna alemana comenzaba a enfrentarse a un problema que no se veía a simple vista. Tres noches antes, la RAF había lanzado sobre Hamburgo las tiras de Window, pequeñas láminas metálicas capaces de multiplicar los ecos falsos en los radares alemanes.

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Para los bombarderos británicos, aquel recurso podía significar una ruta menos mortal hacia el objetivo. Para los cazas nocturnos alemanes, significaba algo distinto: pantallas llenas de señales, estaciones de tierra que se contradecían y una corriente de bombarderos que parecía estar en todas partes y en ninguna.

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La defensa aérea del Reich dependía de una cadena delicada. Los aparatos Freya advertían de la aproximación enemiga; las estaciones de control guiaban a los cazas nocturnos; la artillería antiaérea, los reflectores y los radares de a bordo debían completar la cacería. Pero una defensa tan técnica podía ser vulnerada por un engaño técnico. En la noche del 27 al 28 de julio, esa vulnerabilidad se hizo visible desde una cabina alemana.

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Wilhelm Johnen, piloto de caza nocturno, recordaría aquella noche desde el aire. En su relato, el “Li” es el equipo Lichtenstein de a bordo, el radar de interceptación que debía acercarlo a los bombarderos. Lo que sigue no muestra Hamburgo desde un refugio ni desde un bombardero británico, sino desde el lado de quienes llegaron demasiado tarde… Ver Más

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